Ciencia

Identificaron el barco del siglo XVII con 400 monedas de oro hallado en Inglaterra

Después de 30 años de misterio, los arqueólogos confirmaron que el pecio de Salcombe es el Dom van Keulen, un mercante holandés que naufragó en 1633 cargado de oro, goma arábiga y salitre. La tripulación sobrevivió, pero parte del tesoro quedó en el fondo del mar.

Publicado el 26 de julio de 2026, 11:15 hs

Buceadores explorando restos de un barco hundido del siglo XVII en el fondo marino
Xataka — Tecnología en Español

Después de tres décadas de incógnitas, los arqueólogos británicos lograron resolver el misterio del pecio descubierto en 1994 frente a la bahía de Salcombe, en Devon. Se trata del Dom van Keulen, un mercante holandés que zarpó de Marruecos en el otoño de 1633 rumbo a los Países Bajos y que acabó hundiéndose frente a la costa sur de Inglaterra por una fuerte tormenta.

El hallazgo inicial había sido impactante: más de 400 monedas de oro, joyas, cerámica y otros objetos que hoy se conservan mayoritariamente en el Museo Británico. Pero faltaba lo principal: la identidad del barco, su origen y su destino. Esa pieza del rompecabezas llegó recién ahora gracias al trabajo de archivo del historiador Ian Frield en el Archivo Nacional británico.

Cómo se hundió el Dom van Keulen

Según los documentos encontrados, el barco transportaba una carga valiosa y variada: 150 sacos de goma arábiga, 64 sacos de salitre, 320 pieles de cabra y unos 9.000 ducados de Berbería (monedas de oro marroquíes). La tripulación logró sobrevivir al naufragio, y se cree que la mayor parte del cargamento fue recuperada poco después por los armadores. Sin embargo, una porción quedó atrapada en las bodegas y se perdió durante siglos bajo el fango del canal de la Mancha.

Dave Parham, profesor de la Universidad de Bournemouth y uno de los editores del libro que publica el British Museum, explica que el valor de esa carga explica por qué se intentó rescatar casi todo. Pero por alguna razón, más de 400 monedas de oro quedaron allí, junto con otros objetos que los buceadores del SWMAG (South West Maritime Archaeological Group) encontraron en los 90.

Qué recuperaron los buzos

Además de las monedas de oro, los arqueólogos marinos recuperaron un cuenco, una cuchara de peltre, joyas, una pesa con forma de pez, un sello y varias piezas de cerámica. Todo eso permitió confirmar que se trataba de un buque mercante del siglo XVII, pero la identificación definitiva llegó recién con los papeles de archivo.

El caso del Dom van Keulen es un buen ejemplo de cómo la arqueología submarina y la investigación histórica tradicional se complementan. Sin los legajos del Archivo Nacional, el pecio seguiría siendo “el barco de Salcombe”. Ahora tiene nombre, historia y contexto.

Si bien en Argentina no tenemos pecios tan cercanos, este tipo de hallazgos nos recuerdan el valor que tiene preservar nuestro propio patrimonio subacuático, especialmente en zonas como la costa atlántica o los ríos donde también hay restos de naufragios coloniales.

La versión corta: un barco holandés cargado de oro africano se hundió en 1633 frente a Inglaterra. La tripulación se salvó, la mayor parte del tesoro se recuperó en su momento, pero más de 400 monedas quedaron olvidadas hasta 1994. Treinta años después, los investigadores finalmente le pusieron nombre: Dom van Keulen.

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