Terremotos en Granada: por qué es más seguro vivir en el Albaicín que en el Zaidín
Ana Crespo Blanc, catedrática de geología de la Universidad de Granada, explica las fallas activas en la zona y por qué el riesgo real de un gran seísmo es bajo, aunque depende de dónde vivas y cómo esté construida tu casa.
Ana Crespo Blanc, catedrática de geología en la Universidad de Granada y experta en sismología, fue clara: en ciertos aspectos, es mejor tener una casa en el Albaicín que en el Zaidín. Lo dijo al analizar los enjambres sísmicos que sacudieron la provincia este fin de semana, incluyendo un temblor de magnitud 3,6 registrado el sábado 26 de julio de 2026.
Mientras Tenerife sigue de cerca su actividad volcánica, Granada se ha convertido en otra zona española acostumbrada a estas secuencias de pequeños temblores. El miedo a que uno de ellos escale a algo mayor es comprensible, sobre todo después del enjambre de 2021. Pero según la ciencia actual, ¿realmente podría haber un gran terremoto en la zona?
Las fallas son la clave
Las fallas son fracturas en la corteza terrestre donde los bloques de roca se han desplazado. La tensión se acumula durante años hasta que la falla se desliza y libera energía en forma de ondas sísmicas. Cuanto más larga sea la falla, más energía puede acumular y, por lo tanto, mayor puede ser el terremoto.
En el caso de los enjambres sísmicos actuales de Granada —incluyendo los de 2021 y los recientes—, las fallas activas son muy cortas: menos de un kilómetro. “No se puede acumular mucha energía”, explica Crespo Blanc. Por eso, según el conocimiento geológico actual, es muy improbable que generen un terremoto de gran magnitud.
Los grandes terremotos del pasado
Granada sí tiene en su historia dos eventos destructivos. En 1884, el terremoto de Arenas del Rey se estima que alcanzó entre 6,2 y 6,5. En 1956, el de Albolote llegó a magnitud 5. Este último, aunque no fue enorme en términos absolutos, causó daños importantes porque las construcciones de la época eran de baja calidad y muchas personas vivían en cuevas o casas vulnerables. Además, provocó deslizamientos de tierra.
Hoy un terremoto de magnitud 5 no debería ser tan destructivo si las edificaciones cumplen con la normativa antisísmica actual. El problema en 1956 no fue solo la falla, sino también la falta de preparación de los edificios.
¿Por qué el Albaicín sale mejor parado?
Aquí entra el matiz que mencionó la experta. El Albaicín está construido sobre un suelo más estable y rocoso, con construcciones tradicionales que, en muchos casos, han demostrado mejor comportamiento sísmico. El Zaidín, en cambio, se asienta sobre sedimentos más blandos que amplifican las ondas sísmicas, un efecto similar al que se vio en algunos barrios de Ciudad de México en 1985.
Además, muchas viviendas del Zaidín son más modernas pero no siempre están preparadas para la realidad sísmica local, mientras que las del Albaicín, aunque antiguas, suelen ser más flexibles y resistentes a los movimientos.
El riesgo actual es bajo, pero no cero
Crespo Blanc insiste en que, con las fallas activas conocidas, la probabilidad de un gran terremoto es baja. Sin embargo, siempre existe la posibilidad de que se libere toda la energía acumulada de golpe en una falla más grande, aunque es mucho menos probable. También hay que considerar que el conocimiento geológico sigue evolucionando.
Qué podés hacer si vivís en zona sísmica
Aunque Granada no es Japón ni Chile, vale la pena tomar precauciones simples:
- Revisá si tu edificio cumple con la normativa antisísmica (la normativa española se ha endurecido mucho desde los 80).
- Tené un plan familiar para emergencias: puntos de encuentro, mochila de supervivencia y saber cortar gas y electricidad.
- En caso de temblor, agachate, cubrite y sujetate (la famosa técnica “Drop, Cover and Hold On”).
La experta recuerda que los enjambres sísmicos suelen liberar tensión poco a poco, lo que reduce el riesgo de un evento mayor. Es una buena noticia científica, aunque el miedo de la gente sea totalmente comprensible.
En resumen, vivir en Granada implica convivir con una cierta actividad sísmica, pero el riesgo de un terremoto realmente devastador sigue siendo bajo. Y sí, según la catedrática, en ese aspecto concreto, mejor el Albaicín que el Zaidín.