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Cómo ganar las elecciones – Beherengaray

Argentina es un país en el que los comicios son generadores de incertidumbre. Esta se refleja a nivel social, político y económico. En las elecciones presidenciales de 2015 se han utilizado de forma efectiva los recursos comunicacionales de la actualidad. Fueron influidas por recursos atípicos como las redes sociales. El espacio de militancia se mudó desde los locales, los comités y unidades básicas, a las redes sociales. Esto fue estratégico puesto que, en conjunción, se revelaron algunas <verdades perpetuas> a mi entender, que llegaron a grabarse en el subconsciente colectivo.

“Clarín miente” fue el mensaje oficial sobre el multimedio hegemónico. Esto se extendió a otros medios, debilitando a nivel social la credibilidad general en los medios de información tradicionales. Con la verdad como una utopía declarada, los medios optaron por revelar públicamente sus alineaciones partidarias. Entonces, C5N informa para justicialistas y kircheristas. Clarín informa para el Pro y la U.C.R. La Nación, informa para élites y oligarcas conservadores. La izquierda Diario, no necesitó blanquear su posición.
Las redes sociales fueron el nuevo actor formador de la opinión pública. A partir de ellas, La Grieta –el fantasma divisor-, también acaparó la agenda pública. En las redes sociales existen cuentas oficiales solemnes; cuentas reales de seguidores partidarios; y también, las nuevas joyitas de agresividad y micromilitancia: las cuentas fake. Estas son manejadas por los trolls y siempre están preparadas para sembrar discordia, atacar y verter hostilidad.

La grieta es importante porque en su metáfora, la sociedad representa un vínculo involuntario con otros individuos. La familia también. Esta fractura se vio dentro de las familias, alimentando el sentimiento de crisis social. La entonces oposición no tardó en señalar culpables, y era el oficialismo.
La grieta, como tal, existe cuando la opinión de las masas está segmentada equitativamente y no se produce la espiral del silencio. Elisabeth Noelle-Neumann, politóloga y periodista alemana, afirmó que, el proceso de formación de la opinión pública está atravesado por una espiral de silencio.

Cuando un agente formador de opinión se expresa, realiza una serie de mecanismos internos. Esto involucra la percepción del impacto de dicha opinión en los receptores. Basado en el temor de quedar aislados y presuponiendo el grado de aceptación del discurso, el interlocutor tiende a expresarse de forma relativa.

Esto significa que, si el emisor considera que el público apoyará la opinión o que el tiempo le dará la razón, se expresará abiertamente con más énfasis. En el caso contrario intentará preservarse y será cuidadoso, o no hablará para evitar ser aislado. Es probable que solo se exprese si le preguntan directamente. Así comienza un proceso de espiral que eleva ciertas opiniones sobre otras. Este proceso influye en la opinión pública. Es destacable que, la opinión del individuo raramente variará aunque se llame al silencio. Por esto, muchas veces los resultados en las urnas no se condicen con el vox populi.

La xenofobia no desapareció, lamentablemente. Los judíos y gitanos perseguidos durante la Segunda Guerra no fueron bien recibidos, ni mermó el odio sembrado por la propaganda nazi. Cambió la opinión pública al respecto. Los xenófobos debieron silenciarse para no ser aislados. Imaginensé que hoy, un país enviara sus trenes completos de individuos de cierta etnia para un destino fatal. Indudablemente, sería un escándalo internacional. Esto es porque la xenofobia pasó a la lista de “lo que está mal”  como una verdad perpetua.
Llevándolo al panorama electoral, cuando dos opiniones opuestas son igualmente fuertes, tendemos a una elección binaria. En 2015 la disputa era Kirchnerismo vs. Antikirchnerismo. Este último bando estaba conformado por diversos partidos minoritarios que se agruparon formando la coalición Cambiemos. Debían tomarse medidas para que los simpatizantes de los partidos puedan sentirse identificados a este nuevo grupo de pertenencia. Incluso, debían convencer a los indecisos de que Cambiemos era el lado correcto -de la grieta-.

Necesitaban un marco discursivo. Cada vez que una palabra viene a nuestra mente, llama un marco, que es el conjunto de significados/interpretaciones. Cambiemos no pudo ganar sin discurso  propio en los distintos conjuntos de códigos. George Lakoff, dice en “No Pienses en un Elefante”, que se debe “Enmarcar con acierto las cuestiones importantes desde su perspectiva”.”Si mantienes su lenguaje y su marco, y te limitas  a argumentar en contra, pierdes tú, porque refuerzas su marco”. “Tienes que hablar desde tu perspectiva moral en todo momento”. “La verdad por sí sola, no te hará libre”

Conocer al contrincante implica saber de dónde viene y qué los moviliza. Intentar explicarlos nos da la capacidad de prever lo que harán; y por ende las consecuencias de las propuestas. Esto repercute en los votantes, ya que no sufragan según la opinión pública, sino desde su moral.

El marco de Cambiemos. La ropa de los candidatos es una chomba, o camisa, sin corbata, con botones desprendidos. Acercandosé a la gente, comunicando simplicidad. La formalidad representa a lo autoritario, que es CFK, que quiere perpetuarse en el poder a través de Daniel Scioli. Cambiemos apoya la alternancia, porque la perpetuidad, aunque dure cuatro años, es mala y no representa a la democracia, se necesita un cambio rotundo, una “revolución” de <estar mal> a <la alegría de estar bien>.

Además betaron a la “victoria” que es populista, benefactora y mentirosa. entonces, llamaron al “Yes, we can” de Obama transformado en “si, se puede”. Pero es necesario un símbolo que llame a este nuevo marco. Entonces a la revolución de la alegría que trae el cambio le agregaron el amarillo, que simboliza  felicidad y atención. Lo plasmaron en unos lindos globos de todos colores, pero sobretodo amarillos. Porque los globos enmarcan alegría, infancia, inocencia, celebraciones, unión de la familia separada por “la grieta”.

Podemos entonces, vernos pasivos ante el conjunto de acciones voluntarias, pensadas para persuadirnos. Sin embargo, el uso de estos recursos se perfeccionará. Pero, si los ciudadanos somos conscientes de que existen las acciones persuasivas, es mucho más fácil detectarlas y evitarlas. Por ejemplo, a través de estrategias para minimizar la manipulación mediática.

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