24 julio, 2024

 

Monsanto se fundó como empresa productora de agroquímicos y biotecnología destinados a la agricultura creada en EE.UU.

Tiene sedes por varios lugares del mundo, Monsanto fue pionero en  la modificación genética de células vegetales y uno de los principales grupos que anunciaron la introducción de genes en plantas en 1983, también fue uno de los primeros en realizar ensayos de campo de cultivos modificados genéticamente.

Desarrolla productos con genes modificados para una “mejor” producción del cultivo, también experimento con vacunas para las vacas para que ellas produjeran mas y mejor leche.

Sus productos eran presentados como biodegradables que se comprobó que no era asi y lo tuvieron que sacar del rotulo de sus productos.

La empresa solo muestra su lado “bueno” de sus agroquímicos y esta comprobado que generan un mal a los que los consumen, al ambiente y a las personas que están en el área de producción. Intentaron tapar su realidad negativa echando a los trabajadores que hablaban mal de la empresa e inventando cosas negativas para desacreditar sus palabras.

Está claro la poca importancia de la empresa hacia el medio ambiente y la salud de las personas solo buscan un beneficio económico y también está claro que son muy conscientes de como impacta sus químicos en las personas.

El 23/06/16 se decidió que el estado va a ser el responsable de controlar a Monsanto en sus tareas agrícolas tanto como en las químicas. Y también de aquí en más será el Estado quien realizará los controles necesarios para asegurarle a Monsanto y a otras compañías de biotecnología el cobro de regalías por sus nuevas tecnologías.

El acuerdo implica que Monsanto «desactivará voluntariamente» en los próximos días todo el andamiaje que había montado para realizar controles sobre la cosecha de soja 2015/16, en busca de productores que hubiesen eludido el pago de los derechos de uso de su semilla Intacta (la segunda generación de soja transgénica). Esto que parece un retroceso para la multinacional no lo sería tanto, ya que de ahora en más se prometió que será el Instituto Nacional de Semillas (INASE) quien tomará a su cargo esos controles y aplicará las sanciones. El organismo también dará a conocer la identidad del infractor, lo que habilitará a Monsanto a iniciar acciones judiciales para reclamar los pagos que correspondan, en base a la Ley de Patentes.

Según este esquema privado, a cada camión de soja que arribaba a un puerto o a un acopio se le hacía una suerte de «test genético» para determinar o descartar la presencia del gen Intacta. Si el análisis daba positivo y el productor no podía demostrar que había pagado previamente los derechos a Monsanto, entonces se le aplicaba un descuento compulsivo. Por la existencia de dicha «cláusula» se habían puesto en pie de guerra las entidades agropecuarias, que incluso recurrieron a la Comisión de Defensa de la Competencia.

De todos modos, como el INASE no cuenta con suficiente capacidad como para analizar toda la presente cosecha, se impulsarán de inmediato una serie de convenios con entidades de la cadena, en especial las Bolsas de Cereales. Este mecanismo intermedio, que se denominaba «Bolsatech», ya había sido propuesto hace varios meses, pero no prosperó porque se mantenía el cobro compulsivo a los productores.

El vicepresidente de Monsanto Argentina, Fernando Gianonni, informó que a raíz del acuerdo su compañía dejará sin efecto esa bendita «cláusula», pero mostró cautela a la espera de ver si el nuevo sistema de control se pone en marcha con buenos resultados. No adelantó si volverán a traer a país las tecnologías que dijeron que iban a discontinuar a raíz del conflicto.

Como conclusión Monsanto va a tener que rendir cuentas al Estado y mediante el acuerdo firmado no podrá negarse a los controles de calidad ni estado de sus químicos.

Agustin Rodrigo Adm y RR HH Turno Noche Vicente López

 

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