14 julio, 2024

LA SECTORIZACIÓN CONTRA EL FUEGO Y SU IMPORTANCIA
los elementos de la protección pasiva se definen como, a “Aquellas piezas diseñadas, producidas e instaladas de forma permanente dentro de cualquier establecimiento y que no actúan en forma directa sobre el foco del potencial peligro, el fuego, si no que desarrollan labores de Compartimentación y Sectorización, tanto en forma horizontal como en forma vertical”.
Estas herramientas están enfocadas a generar espacios llamados SECTORES DE INCENDIO, los cuales tienen como principal misión reducir la incidencia del fuego en estas zonas permitiendo la evacuación a través de pasillos seguros y concediendo un tiempo vitalmente necesario para la llegada de los equipos especializados en la respuesta ante el fuego.
Por supuesto que el éxito de ésta acción depende de una gran medida, de la calidad y el grado de resistencia al fuego de todos aquellos elementos que componen estos sectores.
Por ejemplo, los cableados, las tuberías, las aberturas cortafuegos, los elementos de decoración, el tipo de pinturas y barnices utilizados, los cielorrasos, mamparas separadoras, aberturas, alfombrados, etc.
Una vez iniciado el incendio y debido a la gran presión generada por el incremento de la temperatura, la velocidad de avance del frente de llamas puede alcanzar velocidades mayores a los 10/15 metros por segundos y temperaturas del orden de los 1.000 ºC, y es por ésta razón la importancia que tiene el control riguroso y detección de posibles defectos sobre todos éstos elementos ya que cualquier desvío en los estándares que deben respetar, incrementará exponencialmente tanto la velocidad del frente de llamas como la temperatura alcanzada.
Los controles deberán centrarse tanto en la calidad de los materiales, su resistencia al fuego natural o con elementos que retarden su combustión y sobre todo la correcta instalación de esos elementos dentro del edificio.
Estos controles tendrán dos tipos de efectos muy diferentes dependiendo del momento en que se lleve a cabo el estudio, dentro de la etapa de diseño del edificio, o una vez concretada su construcción, sobre todo en edificios con cierta edad ya que en éste último caso las modificaciones por lo general estarán muy condicionadas.
De todas maneras y aún en edificios viejos, podemos utilizar muchos elementos de última tecnología y probada eficacia, para dotar a los elementos del continente, de una resistencia cierta que pueda llevar al cumplimiento de lo exigido en las legislaciones de aplicación.
Hay muchos métodos, elementos y técnicas de aplicación para lograr incrementar la resistencia al fuego de los elementos combustibles del continente, entre otros, tratamientos con pinturas y barnices intumescentes, sellados de huecos con almohadillas ignífugas pasivas y reactivas, resinas, collarines, juntas, particiones vidriadas cortafuegos, compartimentación de galerías de servicio con morteros de protección contra fuego, conductos con sacos anti fuego, y muchos más.
Las aberturas deberán responder, tanto puertas como ventanas, a los requerimientos de las normas en cuanto al tiempo que deben garantizar su estabilidad y resistencia ante la exposición al fuego, las paredes también deben cumplimentar todos estos requisitos.
Ahora bien, todos estos requerimientos están indicados en los códigos de edificación, los reglamentos y leyes de seguridad, y también las normas internacionales de referencia que indican, para cada tipo de actividad, los valores de resistencia de todos los elementos que componen la arquitectura del edificio.
Pero de nada servirán todas éstas precauciones si realmente no se llevan a cabo las compartimentaciones de los sectores de incendio en forma adecuada, es decir, de nada servirá la inversión en puertas cortafuego y pinturas retardantes de llama, si existen conductos que comunican sin protección dos sectores continuos, al igual que dos niveles diferentes que están comunicados por huecos de ascensores, escaleras o conductos de cableados sin protección.
Por ésta razón la importancia de la compartimentación y la creación real de sectores de incendios requiere, por parte de los profesionales en seguridad contra incendios, de evaluaciones y estudios responsables e independientes de cualquier otro interés arquitectónico teniendo como absoluta prioridad, la SEGURIDAD HUMANA.
Ahora bien, sabemos que existe infinidad de edificios muy antiguos que no permiten la aplicación de las modernas técnicas de protección por ejemplo, quizás el más recurrente, las cajas de escaleras que comunican a todos los niveles y sin ningún tipo de compartimentación, en este caso tampoco es posible ser prácticos en el empleo de herramientas o elementos para lograr la estanqueidad ya que se necesitan de grandes modificaciones y engorrosos sistemas imposibles de implementar por falta de espacio (acceso a los ascensores, aislación de escaleras), o francamente inviables económicamente.
Evidentemente que en estos casos se deberá centralizar la seguridad contra incendios en la PREVENCIÓN minimizando al máximo los elementos del continente que sean inflamables, capacitando a todos los ocupantes del lugar sobre seguridad contra incendios y uso de elementos extintores y fundamentalmente llevar un estricto programa de inspecciones contra incendios centralizando los controles sobre los servicios eléctricos comunes y privados del lugar, las instalaciones de gas, el manejo de residuos y algo muy importante, la acumulación de objetos en desuso en sótanos o boxes.
Algunas soluciones brindan protección utilizando rociadores en los lugares comunes, extintores especiales y hasta sistemas automáticos de detección, pero esto forma parte de la protección ACTIVA no siendo el caso del presente trabajo.
Técnica que más ayudará a la seguridad de las personas en caso de incendio, logrando la evacuación del lugar en forma rápida y ordenada y aislando, dentro de lo posible, el foco de fuego en el sector de incendio hasta la llegada de Bomberos.
La importancia del estudio del lugar a proteger y sectorizar no dejando pasar nada, a veces los detalles son quizás los culpables de la falla de los sistemas de protección.
Es  importante contar con la seguridad contra incendios, porque nunca sabremos cuándo pueda ocurrir una eventualidad de incendio y como todos sabemos, pueden provocar daños graves en la comunidad. Por eso en todo lugar se debe contar con un extintor y las medidas preventivas o llamar inmediatamente a los bomberos para lograr extinguir las llamas del incendio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *