27 febrero, 2024

Cuando hablamos de la responsabilidad es un término universalmente utilizado en muchos ámbitos tanto en la vida cotidiana como en la vida profesional. Pero ¿Qué es realmente la responsabilidad abocado al mundo profesional? Es aquella que previamente nos ha formado en un pasado, es decir, es un valor que está en la conciencia de la persona, que le permite reflexionar, administrar y valorar las consecuencias de sus actos. Siempre en el plano de lo moral.

Pero más allá de las vivencias en el plano familiar, estudiantil y profesional la formación de la misma es una base para tomar realmente las cosas con mayor compromiso y asumir los desafíos de manera eficaz para no tener futuros inconvenientes, aquellos que nos provoca en consecuencia de la falta del deber.

Debemos tener en cuenta que una persona responsable es aquella que actúa conscientemente sobre un hecho ocurrido y debe responder por sus actos, sean buenos o malos, además cumplen con sus obligaciones que ponen en cuidado y atención a los compromisos con los que se tenga que cumplir con los demás en su debido tiempo ya que la falta de administración de tiempo es un factor negativo que deja barreras al individuo al momento de ejercer determinado acto.

Teniendo en cuenta esto haré hincapié en el caso de la profesión de los Despachantes de Aduana, hay plazos y normas administrativas que se deben cumplir y sería una falta total de responsabilidad no presentar las documentaciones a los organismos de Aduana, como aquellos que le competan en tiempo y forma. Y los que se verían afectados no son solo los clientes, también los Despachantes se verían afectados por su accionar. Además se espera que los Despachantes de Aduana tengan como objetivo la aplicación de los principios establecidos como la honradez, la buena fe, las prácticas leales y los conocimientos adquiridos a nivel profesional. Sin estas dos cosas no es posible tener una correcta conducta y seguir los lineamientos correspondientes ya que de eso se trata la responsabilidad más para el compromiso de una despachante, ya que hay una serie de determinadas conductas que son esperadas por el propio organismo y por los clientes.