27 febrero, 2024

El estrés térmico por calor es la carga de calor que los trabajadores reciben y acumulan en su cuerpo y que resulta de la interacción entre las condiciones ambientales del lugar donde trabajan, la actividad física que realizan y la ropa que llevan.

Las consecuencias pueden ser sumamente peligrosas en los trabajadores que se dediquen a la agricultura, ya que en ellos, al tratarse de una situación de riesgo que fundamentalmente se da en los días más calurosos de verano, no suele haber programas de prevención de riesgos como en el caso de los trabajos donde el estrés por calor es un problema a lo largo de todo el año.

La exposición directa al calor puede originar consecuencias sobre la salud de los trabajadores, de diferente gravedad, tales como erupciones en la piel, edemas en las extremidades, quemaduras, calambres musculares, deshidratación, agotamiento, etc. Pero, sin duda, el efecto más grave de la exposición a situaciones de calor intenso es la hipertermia. Cuando se produce lo que llamamos “golpe de calor” o hipertermia, la temperatura corporal puede superar los 40,6 ºC, siendo mortal entre el 15 % y 25 % de los casos.

 

Factores de riesgo

 

Factores climáticos.  

Exposición a temperaturas y humedades relativas altas.

Exposición directa a los rayos del sol.

Dificultad para suministrar a los trabajadores agua fresca.

Realización de trabajo físico intenso.  

Pausas de recuperación insuficientes.

Utilización de equipos de protección que impidan la evaporación del sudor.

 

Factores individuales

 

Condición física.

La falta de entrenamiento en la ejecución de tareas físicas intensas constituye un factor de riesgo.  

Existencia de antecedentes médicos, tales como enfermedades del sistema cardiovascular, de las vías respiratorias, diabetes o insuficiencia renal.  

Ingesta de determinados medicamentos, tales como antihistamínicos, diuréticos o antidepresivos.  

Consumo de sustancias tóxicas, tales como alcohol o cafeína.  Sobrepeso. Las personas gruesas presentan una menor capacidad para disipar calor al ambiente.  

Edad avanzada. Las personas mayores presentan más riesgo de deshidratación, ya que con la edad el mecanismo de termorregulación se ve alterado, produciéndose una disminución importante de la sensación de sed.

 

Cómo prevenir  

Verificar las condiciones meteorológicas de forma frecuente e informar a los trabajadores.  Limitar las tareas pesadas que requieran un gasto energético elevado.

Si es posible, proporcionar ayudas mecánicas para la manipulación de cargas.  Proporcionar agua potable en las proximidades de los puestos de trabajo.  

Habilitar zonas de sombra o locales con aire acondicionado para el descanso de los trabajadores.

Limitar el tiempo o la intensidad de la exposición, haciendo rotaciones de tarea siempre que haya sitios con menor exposición que lo permitan.  

Planificar las tareas más pesadas en las horas de menos calor, adaptando, si es necesario, los horarios de trabajo.  

Considerar que es necesario un periodo de 7 a 15 días para que el trabajador se aclimate al calor. Cuando se deja de trabajar en condiciones calurosas durante periodos como las vacaciones o bajas laborales, es necesario volver a aclimatarse al incorporarse de nuevo al trabajo.

Aumentar la frecuencia de las pausas de recuperación (cada hora, por ejemplo)  Permitir al trabajador, en la medida de lo posible, adaptar su propio ritmo de trabajo.  Procurar vestir con ropas amplias, de tejido ligero y colores claros. Proteger la cabeza con gorra o sombrero.

Evitar el trabajo individual, favoreciendo el trabajo en equipo para facilitar la supervisión mutua de los trabajadores.  Informar a los trabajadores sobre los riesgos relacionados con el calor, sus efectos y las medidas preventivas y de primeros auxilios que hay que adoptar.

 

En el sector agrícola el trabajador tiene que conocer los síntomas de estar expuesto a estrés térmico, las formas de prevenirlo y combatirlo a través de una información y una formación específicas y adecuadas por medio de los profesionales en higiene y seguridad, de esta manera cada trabajador tendrá la capacidad y las herramientas necesarias para cuidar su salud y la de sus pares, encendiendo la alarma personal en cada uno y detectando precozmente la aparición de posibles enfermedades profesionales causadas por el estrés térmico.