18 mayo, 2024

La mayoría de las muertes durante incendios interiores no son por quemaduras sino por inhalación de humo.

El fuego y las personas compiten por el mismo recurso: el oxígeno. Pero la falta de este elemento nos incapacita rápidamente y muchas veces no da tiempo a llegar a un lugar seguro.

A medida que las llamas arden en el interior de un edificio van consumiendo el oxígeno disponible y además la combustión incompleta de los materiales que arden causa gases tóxicos que nos envenenan.

El humo contiene dos factores principales que nos hacen daño: el monóxido de carbono, un gas tóxico que puede causar la muerte cuando se respira en grandes cantidades y pequeñas partículas en suspensión, tan pequeñas que no se ven con el ojo humano, pero que pueden llegar a los pulmones y dañar las vías respiratorias. La capacidad de percepción y de raciocinio, esenciales para orientarse y escapar rápidamente del fuego, disminuyen con la falta de oxígeno.

Al aire libre el nivel de oxígeno normal es del 21%. Solo con que ese nivel baje al 17% las personas ya pueden experimentar problemas de fuerza y coordinación.-

Cuando el nivel está por debajo del 10% las personas tienen náusea, vómitos y se quedan inconscientes. Y un nivel de oxígeno entre el 6 y el 8% es fatal después de 6 a 8 minutos. Con menos de 4% se genera una parada respiratoria o cardíaca mortal.

Además, el calor es un peligro en sí mismo: respirar gases supercalientes puede quemar las vías respiratorias e incluso causar la muerte.

 

  • Agáchate y gatea

El calor de la fuerza del fuego empuja las nubes de humo hacia arriba, dejando cerca del suelo un espacio de aire relativamente limpio.

Según la Brigada de Bomberos de Londres si hay humo es mejor mantenerse a ras del suelo y gatear hacia un lugar seguro para minimizar la inhalación de gases tóxicos.

 

    Cubre boca y nariz con una tela si tienes que cruzar un espacio lleno de humo

Si para escapar tienes que pasar por una habitación llena de humo usar una tela (idealmente mojada, pero solo si hay tiempo) sobre la nariz y la boca puede ayudarte a filtrar las partículas del humo para proteger los pulmones. Es mejor no respirar por la boca para filtrar mejor las partículas de combustión suspendidas en el aire.

 

  • Si la vía de escape está bloqueada, tapa las entradas de humo

Si no puedes salir de una casa o un edificio en llamas,  ir a una habitación segura, idealmente lejos del fuego y con una ventana que se pueda abrir, y tapar todas las posibles entradas de humo, como los espacios debajo de las puertas o los conductos de ventilación, con toallas, mantas, cojines o ropa de cama, para ganar tiempo antes de que lleguen los bomberos. Si hay un grifo en la habitación también se pueden mojar los textiles.

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