25 mayo, 2024

El gas natural es una mezcla de hidrocarburos livianos en estado gaseoso, que en su mayor parte está compuesta por metano y etano, y en menor proporción por propano, butanos, pentanos e hidrocarburos más pesados. Si el contenido de hidrocarburos de orden superior al metano es alto se le denomina gas rico, de lo contrario se conoce como gas seco. Las principales impurezas que puede contener la mezcla son vapor de agua, gas carbónico, nitrógeno, sulfuro de hidrógeno y helio, entre otros.

El gas natural se encuentra al igual que el petróleo en yacimientos en el subsuelo. Puede ser asociado (gas mezclado con crudo) o libre. Las propiedades del gas tales como: composición, gravedad específica, peso molecular promedio y poder calorífico varían de un yacimiento a otro.

La cadena hidrocarburífera se desarrolla en cuatro etapas: la extracción del petróleo y el gas, que comprende también la búsqueda y perforación; transporte; procesamiento; y distribución y venta de subproductos. La importancia de esta cadena en el funcionamiento del sistema productivo argentino responde a: la alta dependencia que posee la matriz energética local respecto de los hidrocarburos, la dificultad de sustitución de este tipo de recurso por energías renovables y la infraestructura de generación eléctrica existente, altamente dependiente de la energía térmica.

El sistema de transporte de gas en la Argentina, está dividido en dos grandes regiones. La región norte, administrada por la empresa licenciataria Transportadora de Gas del Norte S.A. (TGN) y la región sur, que está administrada por la otra empresa licenciataria, Transportadora de Gas del Sur S.A (TGS )

El mercado local, al igual que en el resto del mundo, se encuentra altamente concentrado en empresas que a su vez integran verticalmente los distintos eslabones de la cadena, esto responde a la característica capital-intensiva de la etapa extractiva y de procesamiento.  La ubicación geográfica de los actores de la cadena depende fundamentalmente de la localización de los recursos naturales. En la Argentina se cuenta con cinco cuencas productivas que se extienden en las provincias de Formosa, Salta, Jujuy, Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

La Argentina es altamente dependiente de los combustibles fósiles (gas, petróleo), suman el 90% de la energía que se produce y consume.

Además de su utilización como combustible vehicular alternativo (el GNC es el tercer carburante más consumido en Argentina), en el país el gas de red es utilizado para generar energía eléctrica, como combustible de hornos y calderas en la industria y como fuente de energía para calefaccionar hogares y comercios.

Debido a la gran cantidad de demanda en nuestro país, se ha tenido que multiplicar la importación de gas para abastecer necesidades, sobre todo en época invernal. Hemos pasado de ser exportadores del hidrocarburo a importadores netos.

 

Bolivia y Chile son los principales proveedores, este último anteriormente importaba gas desde Argentina.

Resulta más económico y sustentable importar gas desde chile que importar gasoil, cuyo costo es mucho más elevado. Dicho gas sirve para abastecer las Centrales Generadoras de Energía Eléctrica. Es importante aclarar que el gas de Chile que ingresa por la Provincia de Mendoza no compite con el gas de Bolivia, ya que ingresa al Sistema Argentino por un gasoducto distinto del que abastece el gas Boliviano.

Se acudió al gas natural proveniente de Chile cuando ya no era posible contar con mayor cantidad de gas de Bolivia que el que se estaba adquiriendo.

Debido a la constante demanda en aumento que se registra nuestro país, se estima que las importaciones de gas sigan creciendo; corregir precios y atraer inversiones son claves para salir de la crisis energética.

 

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