21 febrero, 2024

Con el fin de evaluar los riesgos y elegir las medidas de prevención destinadas a evitar o prevenir danos para la salud del trabajador se aportará brevemente información práctica y directamente utilizables sobre los riesgos laborales. Riesgos Ambientales: Son los únicos que no podemos controlar. Se manifiestan en la naturaleza, la lluvia, la tempestad, las inundaciones. Se debe ser previsibles y prudentes en este caso. Riesgos Físicos: Ruido: Cuando el ruido es muy fuerte se activan las células capilares y hay riesgo de perder la capacidad auditiva. Debemos protegernos con todas las medidas de seguridad posibles. Vibraciones: Todo tipo de máquina pueden afectar a la columna vertebral, dolores abdominales y digestivos, dolores de cabeza. La temperatura y la humedad: Valores ideales 21°C y 50% de humedad. En el ambiente si son altos y bajos pueden producir efectos adversos en los trabajadores. Iluminación: El deslumbramiento, las sombras, el cansancio y el reflejo son factores producidos por la iluminación. Estos elementos pueden producir un accidente por eso hay que vigilar y respetar los niveles adecuados de luz. Ventilación: Movimiento de aire en un espacio cerrado producto por su circulación o desplazamiento por sí mismo. En los procesos de producción pueden ir acompañados de la emisión de gases, vapores, polvo y  calor que modifican el estado y composición del aire, lo cual puede ser nocivo para la salud y bienestar del trabajador. Se deben tener en cuenta las normas de higiene para establecer la concentración máxima permisible de los factores en la zona de trabajo. La radiaciones ionizantes: Son ondas electromagnéticas que alteran al estado físico sin percibirse en el ambiente. Hay que limitar las ondas y tener controles médicos. Psico-sociales: Son los que perjudican la salud de trabajadores, causando estrés y a largo plazo enfermedades cardiovasculares, respiratorias, inmunitarios, gastrointestinales, dermatológicos, endocrinológicos, musculo-esqueléticos y mentales. Los más comunes son el estrés, cansancio y monotonía. La estabilidad y un buen ambiente ayuda a disminuir estos riesgos. El trabajo a turnos y nocturnos: El trabajo a turnos exige mantener al organismo activo en momento en que necesita descanso, y a la inversa. Todo ello provoca un desajuste entre el tiempo de trabajo, el tiempo biológico y el tiempo social. Trabajo con pantalla de visualización de datos: Cualquier puesto de trabajo en el que habitualmente se utilice un equipo con pantalla de visualización está sujeto a unos riesgos bien definidos que se deben prevenir. Incendios y explosión: Evitar los incendios, conocer los principios de prevención, la detección, así como de la evacuación de los edificios. Riesgos eléctricos: Las tareas que puedan suponer exposición al riesgo eléctrico, ya sea de los técnicos electricistas o por contacto accidental requieren se identificadas para aplicar medidas de prevención específicas.   Riesgos mecánicos: Se ven reflejados a trabajos de altura, superficie inseguras, un mal uso de herramientas, equipos defectuosos. Asegurar siempre de revisar la máquina en la que se trabaja para evitar accidentes. Riesgos Químicos: Son producidos por procesos químicos y por el medio ambiente. Las enfermedades como las alergias, la asfixia o algún virus son producidos por la inhalación, absorción o ingestión. Se deberá protegerse con mascarillas, guantes y delimitar el área de trabajo. Riesgos biológicos: Las enfermedades producidas por los virus, bacterias, hongos, parásitos son debidas al contacto de todo tipo de ser vivo o vegetal. Se recomienda tener control de las vacunas y sobretodo protegerse con el equipo adecuado. Riesgos Ergonómicos: Los principales factores de riesgo son las posturas inadecuadas, el levantamiento de peso, movimiento repetitivo. Para evitar futuras lesiones hay que utilizar métodos seguros en todo momento.