23 junio, 2024

Marruecos es un hermoso país situado muy cercano a Europa, cruzando el estrecho de Gibraltar. Es un país soberano en el norte de África, con costas en el océano Atlántico y en el mar mediterráneo. Debido a su gran cercanía con Europa, es uno de los principales destinos de aquellos turistas que visitan el viejo continente. Un país lleno de cultura, de historia y de atractivos por descubrir.

“La tierra de Dios” tiene una población de 33 millones de personas, cuyo idioma principal son el árabe y el berebere. En enero de este año, Marruecos, fue admitido por la Unión Africana por voto unánime.

Cómo llegar

Son muchas las formas de acceder a este hermoso país. En avión podemos llegar a múltiples aeropuertos a lo largo del país, aun que los destinos más buscados son Marrakech, Fez, Casablanca y Tánger. Desde argentina tenemos vuelos directos y con escalas, a través de diversas aerolíneas.

Por supuesto, las rutas marítimas son disfrutadas por aquellos turistas que provienen de España, ya que podemos acceder en barco, crucero y ferry. Hay en Marruecos múltiples puertos a lo largo de su costa, destacándose por ser puertos de Cruceros el puerto de Tánger y de Casablanca.

Qué visitar

Son múltiples los atractivos turísticos que podemos conocer en este hermoso país. Por ello vamos a nuclearlos en sus principales ciudades que enumeramos a continuación:

Tánger: El gran destino imperdible si desea visitar Marruecos. Su ubicación le brinda una posición clave para la recepción de turista. Se emplazan allí puertos de barcos y cruceros y un aeropuerto internacional. La oferta turística es amplia y diversa. Allí podemos recorrer su puerto y desde allí hacer excursiones marítimas. Visitar el Cabo Espartel, junto a la Cueva de Hércules, el llamado «destino imperdible». Dentro del casco histórico, no podemos dejar de visitar el Gran Zoco, en el ingreso a la medina, una zona amurallada de la ciudad que hoy es un gran sitio arqueológico e histórico. Caminando por el centro histórico, se encuentran los Jardines de Mendoubia, un lugar descrito como de “suma paz y tranquilidad”, y representa a los jardines que cubren la ciudad.

Tetuán: Adentrandonos al continente nos encontrarmos con la bella ciudad de Tetuán. Una ciudad con una clara influencia española en sus calles y arquitectura. Caracterizada por el color blanco en sus construcciones, nos ofrece tres zonas geográficas para visitar: la parte de la Medina, su zona más histórica, la parte del ensanche y finalmente la parte periférica, que es la zona más nueva y moderna de la ciudad. La zona de la medina de Tetuán fue declarada patrimonio por la UNESCO. La caracteriza las calles bien angostas, donde el único medio de transporte que podemos utilizar son los animales. Las casas blancas construidas sobre los callejones, que nos llevan a grandes plazas y zonas de descanso son el gran atractivo a fotografiar.

Rabat: Volviendo a la costa atlántica del país, nos encontramos con la actual ciudad capital, que fue declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Se puede acceder en avión, automóvil y en tren, conectando con trenes de última generación con Casablanca, Fez y Tánger. Para recorrer la ciudad, debemos dirigirnos a su parte más antigua, donde nos encontramos la Kasbah de los Oudayas, una ciudadela dentro de Rabat. Recorriendola podemos apreciar las casas blancas y azules, con sus típicas puertas; las flores en los balcones y la elegancia de sus cafés.  La Torre Hassan, y las columnas que la rodean, son parte de las ruinas de una mezquita que sufrió el terremoto de Lisboa en 1755. La torre es sin dudas el principal monumento de la ciudad y en su interior hay rampas en vez de escaleras. Seguimos recorriendo y conocemos el Mausoleo de Mohamed V, donde están los sepulcros del Rey Mohamed V y sus hijos. A las afueras de la ciudad se encuentra la Necrópolis de Chella, que en su origen era un puerto, luego fue mezquita y santuario, para pasar con el tiempo a ser el mausoleo para el reciente fallecido sultán reinante. El terremoto de Lisboa la convirtió en ruinas, que fueron reconstruidas recientemente para albergar un gran festival de Jazz de la ciudad.

Casablanca: Hacia el sur de Rabat, también con costas en el océano atlántico se encuentra la bella ciudad de Casablanca. Allí podemos apreciar la Torre del reloj, las puertas de Bab Jédid y Bab Marrakech, Santuarios como los de Sidi Kairouani y Sidi Bou Smara, la Mezquita Ould el Hamra que data del siglo XIX. También la iglesia de San buenaventura; y la sinagoga Ettedgui en el barrio judío.

Fez: Es la tercer gran ciudad de Marruecos. Además, es otra de las 4 capitales imperiales y por lo tanto es patrimonio de la humanidad. Es considerada un gran centro cultural y religioso en el país. En Fez podemos encontrar 3 zonas bien marcadas. Entre una muralla que la protege, se encuentra la medina de Fez. Esta se asemeja a las medinas de Tetuán y Tánger, con pasadizos angostos, laberínticos, donde debemos regatear y esquivar transportes tales como motos y burros. Es imperdible visitar las mezquitas en Fez, como la mezquita Al Karaouine, el museo de Palacio Batha, la medersa de Bou Inania un colegio con residencia con una arquitectura típica. Además la mezquita de los andaluces, la fortaleza norte y la muralla.

Marrakech: Marrakech se encuentra ubicado en la parte sur del país, al pié del monte Atlas, lo cual sumado a su cultura, historia y arquitectura la hace el principal punto turístico del país. Se encuentra dividida en 4 zonas bien marcadas y delimitadas, con altos contrastes al punto de que la parte antigua parece ser una ciudad distinta de la parte moderna.

Asilah: Sus colores blancos, la luminosidad y las calles más anchas, cuidadas y más ordenadas la hacen preferida por cierto tipo de turista que busca transitar en paz y tranquilidad. Se aprecia en las murallas murales artísticos, músicos callejeros y galerías de arte con constantes exposiciones.

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