23 febrero, 2024

El Despachante de Aduanas es la persona física que se desempeña como agente auxiliar del comercio y del servicio aduanero, habilitado por la Dirección Nacional de Aduanas, que actuando en nombre del Importador o Exportador, es un eslabón. (Un intermediario). El Despachante de Aduanas constituye el nexo insustituible entre la actividad privada y la actividad pública, en su caso, el Estado, representado por la Aduana y diversos organismos oficiales.

Tienen la facultad, si el importador o exportador lo decidiere, de contratar a su nombre, los seguros y la logística de la mercadería, desde el lugar donde entra al país hasta su lugar de destino o viceversa.

Es un verdadero técnico que además de dominar los problemas vinculados con la ubicación arancelaria de las mercancías y sus connotaciones tecnológicas, debe forzosamente conocer a fondo el Código Aduanero, las leyes que lo complementan y sus reglamentaciones. La única salida es la Aduana y la entrada también.

El despachante de aduanas no solo se desenvuelve en la operatoria aduanera, sino también, interactuando con el cliente y sus necesidades. Asimismo participa en la planificación, coordinación, ejecución y el control de todas las actividades directas e indirectas que resulten necesarias para materializar la operación de comercio exterior, vinculadas tanto al sector privado, como ser fletes, seguros, operatoria bancaria, etc., como al sector público, servicio aduanero, Senasa entre otros; en algunos casos, inclusive en la búsqueda de nuevos mercados para sus productos, en caso de que sean exportadores, o bien, de nuevos proveedores, para el caso de que sean importadores.

En síntesis el Despachante de aduana es un engranaje más de la gran maquinaria que hace funcionar el comercio exterior, siendo imprescindible en las transacciones de importación y exportación.