23 junio, 2024

La arquitectura tiene una finalidad, proyectar, diseñar, construir y modificar el hábitat humano, es una ciencia pero también es una arte. Desde sus comienzos los seres humanos han buscado en estas construcciones satisfacer la necesidad de sentirse protegidos para realizar diferentes actividades  y en el camino de esta búsqueda han logrado darle a estas construcciones distintas formas y usos, han logrado que estas construcciones no solo sirvan para cobijarse sino que también han sabido brindarle una estética y una particularidad a lo largo de la historia. Desde las primeras construcciones hasta la actualidad ha habido una continua evolución y en cada época y dependiendo del autor se podría decir que hay diferentes tendencias artísticas, distintos estilos arquitectónicos. Cada uno de estos estilos presentan características propias, y por medio de estas se conocen las tendencias materiales y espirituales de la sociedad a la que pertenecen. Estos estilos han nacido en una sociedad específica pero se han trasladado a muchas sociedades de todo el mundo. Por ejemplo la arquitectura griega que se caracteriza por su estructura y decoración. Su estilo y sus métodos de construcción tuvieron un gran efecto en la arquitectura occidental de épocas posteriores. A tal punto que podemos ver en muchas ciudades del mundo construcciones de este estilo arquitectónico. La división del estilo arquitectónico griego se define en tres órdenes bien definidos: el orden dórico, el orden jónico y el orden corintio. Construcciones como el Partenón, el templo de Hefestos y Erecteión todos ubicados en Atenas son ejemplos máximos de la arquitectura griega.

En Europa surgen otros dos estilos que también marcaron tendencia, en la manera de construir. El románico a fines del siglo X hasta el siglo XIII y  el gótico a principio del siglo  XIII hasta el siglo XV. Las construcciones románicas parecías fortalezas se empleaba la bóveda de cañón, pilares en el interior para reforzar los muros. A ambos lados de la fachada se erigían torres, las iglesias románicas se caracterizan por su oscuridad, que es consecuencia del cubrimiento de todo el edificio, y por el espesor de sus muros.  Las construcciones góticas por el contrario eran más estilizadas y estaban mucho mas iluminadas, los muros eran menos gruesos. Si bien ambos estilos tenían diferencias muy notorias en su construcción también ambos han sido de fuerte impacto en todo el mundo. La arquitectura y la religión están muy ligadas  y podemos ver iglesias que han adoptado estos estilos en muchas partes del mundo.  

Así muchos estilos arquitectónicos que precedieron a estos, la arquitectura del renacimiento, la arquitectura del modernismo también han marcado diferentes tendencias a la hora de construir.

En la ciudad de Buenos aires por ejemplo podemos reconocer diferentes de estos estilos arquitectónicos en muchos de sus edificios, solo con recorrerla nos encontramos con iglesias de arquitectura gótica, edificios de estilo románico, griego, como en muchas ciudades del mundo. Estos estilos se han transportado a diferentes escenarios y forman parte de la arquitectura y el arte de muchas sociedades.  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *