Cards Against Humanity quiere construir un monumento para burlarse de Elon Musk
La compañía del famoso juego de cartas anunció que levantará una escultura sarcástica cerca de Starbase, Texas, en un terreno que compró específicamente para molestar al dueño de SpaceX. Ya abrieron una campaña de crowdfunding con su humor habitual.
Cards Against Humanity acaba de anunciar algo que tiene todo el potencial de convertirse en el troll más grande del año: van a construir un monumento dedicado a Elon Musk justo al lado de su Starbase en Texas. Pero no un monumento cualquiera, sino uno que celebre al “sad little bitch” (tristecito de mierda), como lo describen ellos mismos.
La empresa, dueña de uno de los juegos de mesa más irreverentes del mundo, compró un terreno cerca de la base de SpaceX hace tiempo con el único propósito de “molestar a Elon”. Ahora decidieron ir un paso más allá y convertir ese terreno en un sitio de peregrinación sarcástica.
En el comunicado oficial, la compañía no se guarda nada. Dicen que van a erigir “una gran monumento” que “hará que Elon Musk se sienta incómodo cada vez que mire por la ventana”. Y para financiarlo, abrieron una campaña de crowdfunding donde los aportantes no solo ayudan a pagar la obra, sino que reciben paquetes con el típico humor negro de la marca.
El proyecto todavía no tiene definido exactamente qué forma tendrá el monumento (y es probable que sea mejor no saberlo hasta que esté terminado), pero la intención está clarísima: usar el terreno que poseen como una forma permanente de trolleo geográfico y artístico.
Desde el punto de vista tecnológico, el caso vuelve a poner sobre la mesa el choque de egos entre figuras de Silicon Valley y el poder que tienen las marcas culturales para responder. Musk, que controla SpaceX, Tesla, X y xAI, transforma industrias enteras, pero también genera reacciones viscerales. Cards Against Humanity, que nunca se destacó por su corrección política, encontró la manera perfecta de capitalizar esa polarización.
En Argentina, donde tanto Musk como el juego tienen seguidores acérrimos, la noticia ya genera debates en redes. Algunos lo ven como una pérdida de tiempo infantil, otros como una forma creativa de resistencia cultural. Lo cierto es que, en un país donde el humor negro es deporte nacional, la movida de la compañía resuena más de lo que uno podría esperar.
Por ahora, el proyecto sigue en etapa de recaudación. Si logran el objetivo, el “monumento al sad little bitch” se convertirá en una atracción turística involuntaria para todos los que visitan Boca Chica. Y Elon, que nunca se queda callado, seguramente ya tiene preparada alguna respuesta en X.
¿Es arte? ¿Es una boludez? ¿Es marketing genial? Probablemente las tres cosas al mismo tiempo. Lo que está claro es que 2026 ya arrancó con una nueva batalla de memes que se va a materializar en concreto y acero en medio del desierto texano.