16 junio, 2024

Los efectos negativos para la salud provenientes del hormigón o del cemento generalmente son resultado de la exposición por contacto con la piel, los ojos o por inhalación.
El contacto del cemento con la piel puede causar quemaduras, erupciones e irritaciones. Algunas veces los trabajadores se vuelven alérgicos si pasan un periodo largo expuestos.

El contacto del cemento con los ojos puede causar irritación inmediata o retardada, dependiendo del tiempo que ha durado el contacto del polvo de cemento con los ojos, los efectos pueden variar desde el enrojecimiento hasta quemaduras químicas muy dolorosas para el ser humano.

La inhalación de cemento puede ocurrir cuando la persona está manipulando la bolsa de cemento y  la vacía para hacer la mezcla. Al lijar, esmerilar, cortar, taladrar o demoler el hormigón, el polvo que se presenta los mismos peligros que el polvo de cemento. La exposición puede causar irritación en la nariz y en la garganta. A largo plazo tanta exposición al polvo al cual contiene sílice cristalina puede resultar en una enfermedad incapacitante de los pulmones conocida como silicosis.


Recomendaciones

No usar lentes de contacto. Cuando no se pueda evitar trabajar dentro del polvo, usar un equipo de protección respiratoria aprobado por el responsable de seguridad. Lavarse las manos y la cara antes de comer, beber, fumar o usar los servicios sanitarios al final de la jornada. Si el cemento sea seco o ya mezclado hace contacto con la piel, lavarse lo más rápido posible.