21 febrero, 2024

Se denomina ventilación a la renovación del aire del interior de una edificación mediante extracción o inyección de aire. Esta misma tiene como finalidad asegurar la limpieza y salubridad (humedad, gases, partículas en suspensión) del aire, acondicionamiento térmico del edificio.

Existen diferentes tipos de ventilaciones estas son forzada, natural, selectiva y de infiltración.

La ventilación forzada es la que se realiza mediante la creación artificial de depresiones o sobrepresiones en conductos de distribución de áreas del edificio. Esta se puede hacer mediante extractores, ventiladores, unidades mejoradas de aire o cualquier elemento accionado mecánicamente.

La ventilación natural está realizada mediante la adecuación e ubicación de la superficie por medio de pasos o conductos. Aprovechando las depresiones o sobrepresiones creadas en el edificio por el viento, humedad, sol, convección térmica del aire o cualquier otro fenómeno sin que sea necesario aportar energía al sistema en forma de trabajo mecánico.

La ventilación selectiva es una estrategia de diseño bioclimático de edificios se aprovecha de la diferencia entre el aire diurno y nocturno favoreciendo el refrescamiento de los espacios interiores de los edificios.

La infiltración es la entrada de aire desde exterior por fenómenos o usos en principio no controlados, pero que afectan o son asumidos para la ventilación, por ejemplo, rendijas en puertas o difusión a través de determinadas superficies.

Por último, tenemos la ventilación industrial esta se considera una parte integral del acondicionamiento del aire ambiente, con la finalidad de eliminar los contaminantes y aportar un aire respirable y una climatización de la condición de temperatura (calefacción o refrigeración) y humedad (hasta el estado de confortabilidad). Por lo tanto, es un medio útil de control de la temperatura y los contaminantes. Este tipo de ventilación en relación con las anteriormente mencionadas podemos definirlas de la siguiente manera.

  • Ventilación natural: el aire sale eventualmente por cualquier abertura, o fisuras para ser sustituido por aire fresco. Pero para controlar las emisiones de contaminantes (polvos, humos, gases, vapores…), no es suficiente basarse en la filtración, que sólo es útil para emisiones muy bajas de gases y vapores. Por otra parte, se controlan bien las emisiones moderadas de calor.
  • Ventilación general forzada: puede ser por medios difusores que soplan aire fresco al local, o por evacuación del aire del local con ventiladores (en paredes o techo).
  • Ventilación de evacuación: para emisiones altas de contaminantes. Este sistema debe colocarse próximo al foco del contaminante, o bien usar dispositivos de aire fresco en el entorno de los trabajadores/as. De esta forma, las concentraciones de contaminación se reducen, y los tóxicos se controlan con un aislamiento completo (o casi completo) del proceso y son evacuados del recinto.
  • Ventilación de confort: para obtener las condiciones de confort adecuadas mediante climatización (caliente o frío) y humedad del local.

– La elección técnica de los requisitos de ventilación, el tipo, etc. dependerá de las características y condiciones de trabajo, de las operaciones y puestos de trabajo en estudio.
– Previamente a la iniciación del proceso, deben realizarse pruebas de ventilación, para comprobar: el funcionamiento, la emisión de ruido, si en el ambiente se consigue la calidad de aire deseada (mediciones ambientales), y si las emisiones al exterior no causan contaminación al medio ambiente de la comunidad.
Se aconseja que la revisiones se repitan anualmente, con inspecciones periódicas (semanalmente) según las características del trabajo.
– Las mediciones de la calidad del aire se realizan con: termómetro (para la temperatura), anemómetro (para la velocidad del aire), e instrumentos adecuados para la toma de muestras (gases, polvos y otros contaminantes). Se mide en el entorno de las personas, para detectar lo que perciben, y también en las aberturas hacia y desde el sistema de ventilación para conocer los regímenes de emisión de los contaminantes.

 

SISTEMAS EXTRACTORES

– Los sistemas extractores se utilizan a nivel industrial para la ventilación de evacuación local de los contaminantes tóxicos del aire.
– A diferencia de la ventilación general (que funciona cuando el contaminante ya se ha dispersado y requiere mayor cantidad de aire), los sistemas de extracción actúan antes de que el agente de riesgo contamine el aire del trabajador/a. Controla mejor que la ventilación general. Por este motivo, la ventilación de evacuación local se usa estrictamente en procesos de una determinada contaminación, y frecuentemente ubicados en determinados puntos de un proceso mecanizado.

Existen reglamentos indicando las normas mínimas que debe cumplir el equipo.
– Antes de su puesta en marcha para los procesos de trabajo, deberán realizarse pruebas de funcionamiento óptimo, controlando las concentraciones atmosféricas del contaminante, bajo los límites.
– Del mismo modo, es necesario hacer comprobaciones y supervisiones periódicas, para detectar posibles anomalías que hubiera que reparar. (A modo de programas regulares de inspecciones de los elementos del sistema, y mediciones de contaminantes medio-ambientales).
– Es importante añadir programas de salud específicos, para conocer mediante controles médicos si los trabajadores/as expuestos/as han recibido contaminación, y en qué grado. (Los controles dependerán del tipo de contaminante/s en cuestión).

Para finalizar podemos decir que la ventilación es un factor fundamental para que el trabajador ejecute con eficacia su labor. Si esta es la adecuada será beneficioso para los trabajadores que trabajen en ese ambiente. Igualmente, no debemos dejar de mencionar que gracias a los extractores podemos mejorar la calidad de la ventilación en los diferentes habientes. Y esto se puede lograr con una buena verificación técnica del lugar a ventilar y la correcta utilización y colocación de los extractores.