12 junio, 2024

El sistema educativo está dirigido hacia una sola inteligencia, la matemática, y eso va en contra de la teoría de Howard Gardner sobre las inteligencias múltiples.Menospreciamos las mentes creativas, visuales, a los artistas, a los músicos. Ellos siempre se ven afectados por el sistema, que está hecho para la mente matemática.
El sistema educativo colombiano es demasiado exigente. Tiene una problemática muy atípica y es que los niños entran al colegio a muy tempranas horas. Se ha podido comprobar que no hay nada mejor para el desarrollo cerebral de los niños que dormir. Colombia es uno de los países donde los niños comienzan más temprano la jornada escolar.
Y otra cosa: es uno de los países que más tareas les dejan a los niños. Los chicos se despiertan a las 5 de la mañana, empiezan clases a las 7 y regresan a sus casas a las 5 de la tarde. Y después tienen que hacer dos horas de tarea. Entonces, no les queda tiempo para tener desarrollo social o para el entretenimiento. En resumen, entre los grandes problemas de Colombia están los horarios y el exceso de tareas, que generan un estrés escolar excesivo.
¿Cuál es el principal problema del sistema educativo?
El panorama es aterrador: en matemáticas, los alumnos ni siquiera llegaron al 2, que es la calificación mínima para pasar raspando el examen. En ciencias el 60 por ciento. En lectura fue reprobada la mitad de los concursantes, en un país donde cualquiera se cree intelectual y se las da de poeta. Solo el 7 por ciento de los bachilleres que presentan anualmente las pruebas del Icfes alcanza un puntaje satisfactorio en inglés– concluye el especialista en educación Ramírez- con desaliento. Qué van a saber inglés los alumnos si ni los profesores de inglés saben inglés: un examen reciente demostró que únicamente el 12 por ciento de los maestros de inglés logró llegar al nivel mínimo de conocimiento de esa lengua. El triste 12 por ciento.
El Gobierno se propuso aumentarla en un 50 por ciento, pero lo que hizo fue embutir más alumnos en las mismas aulas de antes, sin ampliar instalaciones ni contratar más profesores. Entonces fue el caos. Aun así, 50 por ciento de crecimiento de cobertura en educación superior ni siquiera es considerable: está por debajo de países del vecindario, como Cuba, Venezuela, Argentina, Uruguay y Chile. Y en calidad, da pena reconocer que solo el 10 por ciento de las instituciones superiores colombianas –universitarias o similares– cuenta con acreditación de alta calidad. Muy pocas de ellas aparecen en los escalafones mundiales, al contrario de lo que ocurre con Chile, Brasil, México o Argentina. Primera falla: los profesores.
En conclusión: Es muy difícil porque el mecanismo tiene muchos puntos que están mal. Sin embargo, creo que uno de los más grandes es que no son conscientes de lo que está pasando. La gente no tiene tiempo para analizar, para estudiar y para enterarse de por qué un sistema educativo es malo. La gente no sabe cómo funciona el cerebro y cómo el sistema educativo actual está agrediendo a nuestros niños y dejándolos sin las competencias básicas para la vida, como el caso del sistema educativo en Colombia.

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