21 mayo, 2024

Hay muchas técnicas o estilos de gestión hotelera y todas ellas son interesantes y rentables. Está claro que el mundo hotelero ha cambiado mucho en los últimos años y cada uno de sus departamentos se ha convertido en una unidad de negocio con su propia cuenta de resultados. Esto ha hecho que la competitividad de los hoteles sea cada vez mayor.

A pesar de lo que piense mucha gente el Departamento de Alimentación y Bebidas en un hotel no es dar una oferta de restauración de alto nivel, sino dar un simple servicio. En lo que se refiere a hoteles de ciudad la oferta gastronómica no tiene término medio, por un lado, tienen unos restaurantes de nivel alto a un elevado coste para el cliente final o por lo contrario tienen una oferta de precocinado de baja calidad que en relación calidad precio se hace muy elevada.

El cliente de hotel de ciudad por regla general es una persona con poco tiempo que o bien come fuera del hotel o por lo contrario pica algo rápido en la cafetería o en su habitación, esto implica a que el tipo de comida no sea muy elaborada, pero esta afirmación no quita que la comida sea saludable y sabrosa. Esta política de los hoteles de ciudad produce un efecto retorno, al no haber una oferta gastronómica atractiva el cliente opta por buscar otras alternativas para ese servicio. Por lo tanto, la opción demostrada de una oferta gastronómica atractiva puede aumentar la capacidad de negocio en lo que Alimentación y Bebidas se refiere.

Todos los hoteles de ciudad tienen un servicio de restauración para servir desayunos, aprovechando esa infraestructura se puede hacer una oferta decente gastronómica para el resto de comidas del día. Lo que no acabamos de ver es que no es una ampliación del departamento en

temas de facturación, sino que es una ampliación de servicios generales del establecimiento en general.

A la hora de hablar de hoteles vacacionales el tema cambia radicalmente. En este apartado tendríamos que hacer una subdivisión los hoteles de Todo Incluido y los hoteles de Media Pensión. Por regla general toda la variedad de vacacionales suele tener cubierta de manera más o menos acertada la oferta gastronómica. La gran diferencia entre el Todo Incluido y la Media Pensión es el coste real de la vianda y el servicio. En el primero al ir incluido en el coste hay que hacer una serie de cálculos para que el beneficio sea el correcto en relación calidad precio. En el segundo al ser precio tarifa es mucho más fácil su comercialización.

La parte de restauración también es mucho más importante dependiendo de la nacionalidad de un cliente. En lo que a vacacionales se refiere a clientes de nacionalidad española, francesa e italiana las instalaciones hoteleras son relativamente poco importantes siempre y cuando guarden unos mínimos estándares de calidad, por el contrario, como la oferta de restauración sea mala los comentarios finales de la estancia serán malos y empeorarán de forma subjetiva los de servicio e instalaciones. Sin embargo, si los clientes son de origen sajón o germano la parte de alojamiento será mucho más importante que la de restauración. Estos comentarios son por regla general. Un huésped de origen germano o sajón da mucha más importancia a que su habitación esté en perfecto estado y tenga una decoración vanguardista. A la hora de la oferta gastronómica no son tan exigentes, lo único que pedirán es que una parte de dicha oferta se adapte a su dieta nacional.

La comida es una de las cosas que logra conseguir despertar el interés de los visitantes, ya que captura la esencia del lugar donde se prepara. La comida local nos da a conocer las actividades culturales de la zona, la forma en que se produce, cocina y se consume nos da una idea acerca del quehacer de una población determinada. Por ello, la comida típica representa un rasgo de autenticidad, de ahí que los turistas se sientan interesados y atraídos.

La comida es una fuente de riqueza cultural que no se puede descuidar, la actividad turística depende en gran parte de este recurso; es así, que se deben crear estrategias que hagan posible una mejor promoción y difusión de los platillos tradicionales. Una forma interesante de impulsar esto es a través de concursos, reconociendo a los mejores exponentes de cada zona. La gastronomía está teniendo un auge importante y los países que sepan explotar adecuadamente este recurso lograran obtener importantes ganancias y estabilidad económica.

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