20 febrero, 2024

El Ministerio de Energía revelo que la actual administración importó en el primer año de gestión 215% más de crudo que en 2015 (medido en volumen), lo que elevó a un inédito 3% la participación de las importaciones sobre la producción total. Pero en 2017, las compras de petróleo al extranjero se dispararon aún más.

Entre enero y mayo de 2017, las importaciones cuadruplicaron a las de 2015. En junio, ya alcanzaban un 94% del total del volumen importado entre 2008 y 2015. Dos meses después, el macrismo lleva importados 1.578.066 metros cúbicos desde enero de 2016. Este volumen es un 4,2% superior a todo el petróleo importado entre 2008 y 2015. Asimismo, equivale al 57% (más de la mitad) de las importaciones totales registradas durante los tres gobiernos kirchneristas.

Este gravísimo hecho, es fiel reflejo del desinterés de la administración nacional por la producción doméstica de hidrocarburos, desinterés acelerado a partir de la liberalización de los precios de los combustibles. Debe recordarse, en este sentido, que la producción de petróleo, así como la de gas no detienen su caída, ya entrado incluso el segundo semestre.

Debido a estos supuestos el Gobierno modificó la modalidad de importaciones para la industria petrolera. Se trata del nuevo “Régimen de Importación de Bienes Usados para la Industria Hidrocarburífera”, una medida para agilizar la importación para consumo de los bienes usados destinados al sector y que la industria local no puede proveer en los tiempos y calidades exigidas.

Mediante un decreto presidencial, el Gobierno autorizó la importación de bienes de capital usados para la industria petrolera con un arancel del 0% para los equipos más críticos y del 7% para los complementarios, con el objetivo de acelerar las inversiones en la formación de “VACA MUERTA”, (formación geológica de Shale (petróleo de esquisto o shale oil y gas de lutita ó shale gas) situado en la cuenca Neuquina? en las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza, Argentina.)

y aprovechar el excedente internacional de bienes de capital de tecnología más avanzada, lo que permitirá mejorar el perfil de las inversiones locales.

El nuevo régimen facilita no solo la importación de equipos completos y armados, sino que además permite el ingreso de piezas, componentes y hasta contenedores usados de cargas marítimas por considerarlos un “elemento indispensable para la actividad logística”.

El régimen está dirigido a las empresas importadoras/exportadoras de bienes de producción y de consumo que incrementen su eficiencia, su productividad y la calidad de su producción mediante la importación de bienes de capital usados reacondicionados. Dichos bienes, son aquellos que para su ingreso al país deben haber sido acondicionados o sometidos a un proceso de reconstrucción, o cumplir el proceso mencionado en el país.

Con esta nueva modificación las empresas pueden importar una línea usada de producción completa y autónoma, abonando solo la cuarta parte de los impuestos vigentes.