14 abril, 2024

Nuestro país se ha ido incorporando en el comercio internacional; y más aun en este último periodo, me refiero con la nuevas políticas que favorecen dicho ámbito, que se hicieron presentes con el ultimo cambio de gobierno a partir de fines de 2015
La importación está concentrada básicamente en máquinas, aparatos, artefactos mecánicos y objetos de uso electrónico. En menor medida se importan automóviles, productos químicos, combustibles, minerales metalúrgicos y manufacturas de metales.
Además importa algunos combustibles como el gasoil de Rusia, Chile y Estados Unidos y minerales como el hierro, de Brasil.

Los principales orígenes de las importaciones  son Brasil, Estados Unidos, China, Alemania y México; sin olvidar también los países del Mercosur.

Es una realidad que Argentina exporta más de lo que importa, por lo cual su balanza comercial es estructuralmente positiva (en buena medida gracias a sus exportaciones agrícolas).

A partir de los 90, el país vivió un cambió en la política exterior que favoreció la entrada de productos extranjeros mediante el descenso de tasas arancelarias y la mejora en el la administración y control de aduanas.

Se puede decir que esa época fue el auge de los productos importados en la Argentina. Sin embargo,  sufrió una terrible crisis en 2001. El peso se devaluó y consecuentemente las importaciones disminuyeron.

Estos últimos años de recuperación, le permiten a esta nación posicionarse en el comercio exterior.

Ahora bien, sabiendo a grandes rasgos como nos posicionamos en el mundo como nación importadora de productos varios, vamos a analizar en específico, por ejemplo la importación de autopartes.

Rubro que se ubica primero en los rankings de productos importados.

Pese a la caída de la producción automotriz, el ingreso de autopartes provenientes del extranjero no freno su crecimiento.  Sector que se destaca ya hace varios años por el consumo de dólares cada vez mayor.

Esta necesidad de dólares está ligada a la decisión de las terminales radicadas en la Argentina de importar mayor número de unidades para abastecer el mercado interno y, en simultáneo, demandar cada vez más autopartes importadas para la fabricación de vehículos nacionales.

Si bien, se promulga la compra de autopartes nacionales, con incentivos  y beneficios impositivos, la realidad es que la estabilidad del dólar transforma en cada vez más baratas las autopartes importadas.

La compra de autopartes no solo a nivel mundial, sino desde un consumidor para el arreglo de su auto, está ligada varios factores. Como resultan ser costosos pero necesarios, del tipo de bien de urgencia, aquellos que adquirimos  por la necesidad inmediata de reparar el vehículo; los consumidores dedican su atención a la calidad del producto. Existen en el mercado autopartes originales, genéricas, pero también las hay falsificadas. Aquellas que proceden de dudoso origen, de mala calidad y no tienen garantía.

Las trabas a las importaciones complican el cuadro de situación, con faltantes que afectan a comerciantes y particulares.

La comercialización de autos de alta gama a raíz de la brecha cambiaria entre dólar oficial y paralelo, sumado a la variable inflacionaria; genera una demanda mayor de repuestos y accesorios, que deberá ser correspondida con el suficiente stock de algunas piezas o partes de instrumental electrónico.

Concluyendo, el mercado de autopartes es realmente muy heterogéneo,  estar a la altura de ello será una de las metas que deberá cumplir la industria argentina, por el momento la demanda de este rubro está a cargo del comercio internacional.

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