14 julio, 2024

Según Max Weber  hay tres tipos de liderazgos  que van desde el más agradable y el más tenaz y comprensivo hasta los que son abusivos y arbitrarios.

Para entender  el concepto de liderazgo podemos  decir que, un líder es la persona encargada de guiar a otras por el camino correcto para alcanzar objetivos  o metas que comparten, el líder es la persona que guía al grupo y es reconocida como guía.

Legitimación del poder tradicional: esta legitimación se basa en “la fuerza del pasado”, en la tradición del grupo. Por ejemplo, las antiguas monarquías hereditarias fundamentaban su poder en la antigüedad de su linaje. La legitimación del poder de los monarcas venía de muy atrás, prácticamente porque “siempre había sido así”.

Legitimación del poder carismática: Esta legitimación proviene de la apreciación  de los atributos individuales (percibidos) de un líder particular, en el carisma de éste. Los dictadores han tenido éxito en acumular poder de esta forma. El problema de este tipo de legitimación es que se desgasta rápidamente y es difícil encontrar sustitutos con igual carisma.

Legitimación del poder racional: Esta legitimación nace de argumentos ético racionales. Por ejemplo: “el gobernante manda porque lo dice la ley” y esa ley que fue aprobada en una cámara elegida democráticamente es la mejor forma de disponer de unos medios  para lograr  fines concretos con seguridad, libertad, etc. Esta legitimación  está  presente en las democracias representativas: los representantes gobiernan porque se piensa que su elección “limpia” (siguiendo las leyes) en las urnas es la mejor forma posible (la más justa) de gobierno del “pueblo”.

Las características con las que cuentan los líderes son:

  •  El líder debe de tener el carácter de un miembro, es decir, debe pertenecer al grupo que dirige compartiendo con los demás miembros los modelos culturales que existen.
  • Su conocimiento y habilidad debe de ser los de una persona completamente capacitada.
  • Trata a las personas como una capacidad que se puede potencializar.
  • Tiene visión de objetivos, horizonte fijo y sentido de dirección.
  • Ser de mente abierta preparado al cambio y a la adaptación.
  • Es proactivo; la proactividad consiste en el desarrollo autoconsciente de proyectos activos y audaces para la reproducción de mejores oportunidades para la empresa.

 

La capacidad que tiene el ser humano  para ponerse en el lugar de otro, es la empatía. Saber lo que siente la otra persona o incluso lo que puede estar pasando son modos que forman este concepto.

La empatía demanda por tanto prestar atención a la otra persona, a lo que ella comunica a través de su expresión corporal y facial (lenguaje no verbal), sus palabras y tono de voz, su vestimenta, esta información le puede hacer saber a los demás la situación en la que se encuentra, especialmente a las personas empáticas

El desarrollo de la empatía puede darse de manera inconsciente, a veces resulta fácil darse cuenta que es lo que está pasando con la otra persona, debido a que probablemente se haya pasado por experiencias similares y de esta forma identificar ágilmente las “características comunes” que describen perfectamente esa situación.

“Tal vez vivamos en una sociedad donde las personas son  cada vez menos empática. No obstante, el único modo de hacer que el mundo sea cada vez más empático y no al revés, está en que cada persona  trabaje por ser más empática, prestando más atención a los demás, a sus emociones, a lo que pueden estar sintiendo o pensando, o cómo les afecta lo que dices o haces.”

Poder y autoridad

La diferencia en cómo se desenvuelven las personas que están al frente de una organización se encuentra en el tipo de liderazgo que practican sobre los que son parte de la organización, si está más relacionado con el liderazgo de poder o con el de autoridad.

El poder es voluntad de acción dominativa que, al margen de los intereses y el querer de la sociedad, se impone por la fuerza de quien decide actuar y dominar.

La autoridad es el ejercicio del poder delegado por la comunidad en aquellos que considera capaces de interpretar su voluntad y realizar lo que conviene para el bien común.

Podemos entender entonces, que el poder es la capacidad de forzar a alguien, para que éste, aunque preferiría no hacerla, haga nuestra voluntad debido a nuestra posición, mientras que la autoridad es la práctica de conseguir que las personas hagan voluntariamente lo que uno quiere debido a su influencia personal.

Para liderar es necesario que alguien quiera hacerlo; luego es necesario que ese alguien crea que puede hacerlo, seguidamente es bueno saberse líder y finalmente, todo esto es posible si uno sabe hacerlo, es decir si hay capacitación. Lo importante es no olvidar que dentro de una organización, lo que se lidera es a personas, seres emocionales y pensantes, lo que debe llevar a un liderazgo vinculado totalmente a la autoridad y no al poder.

Para finalizar posemos decir que La estructura de una persona que está al frente de una organización o de  grupo de personas debe contener elementos,  intelectuales, sociales, culturales, sensible, de acción y experiencia  y control.  Es fácil distinguir que  líder se trata ser o ya se es según  Max Weber. Pero saber si se está  desenvolviendo con poder o  autoridad es lo que habitualmente más importa ya que al practicar un liderazgo solo con poder, no es posible lograr los objetivos, pero si  le agregamos autoridad en aquel tiempo tendremos un líder completo y sin necesidad de que a la fuerza disponga de su poder.  El líder debe recordar  que la razón de ser de su grupo es mejorar y por lo tanto  debe tener  en cuenta las necesidades del otro.

 

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