20 junio, 2024

El mundo se encamina hacia un inmenso déficit de agua potable. La actividad humana está destruyendo cada vez mas a los ecosistemas acuáticos, y les impide cumplir con sus funciones esenciales, lo cual deteriora nuestra calidad de vida y desarrollo social. Esas intervenciones son principalmente el sobre uso del recurso, la contaminación y la modificación de los hábitat acuáticos.

En Argentina, la Cuenca Matanza Riachuelo, es una de las más contaminadas del mundo. La contaminación del Riachuelo alcanza niveles críticos en los cursos medio y bajo del río y tiene consecuencias directas sobre la salud y la calidad de vida de los habitantes de la zona. Años de imprudencia, abandono y desidia han convertido al río y a su zona de influencia en un ícono nacional de la contaminación e injusticia ambiental.

La situación actual es alarmante. En la zona afectada viven 5 millones de habitantes, de los cuales el 35% de la población no tiene agua potable y el 55% no posee cloacas. La Cuenca atraviesa 14 municipios e incluye a la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente, se estiman más de 20.000 industrias y de servicios establecidos en el territorio de la Cuenca y aproximadamente 3.000 empresas vuelcan sus residuos tóxicos, líquidos o sólidos, sin ningún tratamiento. Este río recibe a diario 368.000 m3. de residuos industriales. Esto destruye cada gota de agua convirtiéndola en una gota de contaminación.

Además, los lodos del riachuelo poseen grandes concentraciones de cromo, cobre, mercurio, plomo y zinc.

En el año 2004 un grupo de vecinos interpuso una demanda contra el Estado Nacional, la Provincia de Buenos Aires, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 44 empresas por daños y perjuicios sufridos a raíz de la contaminación del Riachuelo.

El 20 de junio de 2006, la Corte Suprema de Justicia de la Nación se declaró competente en la causa e intimó a los demandados a que presenten un plan de saneamiento de la cuenca. Finalmente en julio de 2008, la CSJN dicta una sentencia histórica, en la cual ordenó a los tres Estados demandados a sanear el Riachuelo.

Aunque en la actualidad después de casi 10 años  del fallo de la corte suprema que ordeno el saneamiento de la cuenca Matanza Riachuelo no se ve resultado alguno y  como habitante de unos de los municipios afectados,  espero poder llegar a ver cuando por fin el Riachuelo esté libre de contaminación alguna y el agua del mismo vuelva ser

          “INODORA, INCOLORA, INSÍPIDA…”

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