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Los Alcoholes

Los alcoholes son compuestos orgánicos, que resultan de la sustitución de átomos de hidrógeno, por un grupo hidroxilo (-OH) que se une a una cadena de carbonos. Si contienen varios grupos hidroxilos se los llama polialcoholes.

Los alcoholes suelen ser líquidos, incoloros, pero presentan un olor característico, son solubles en agua, pero a la vez menos densos que ella.

A medida que aumenta la masa molecular aumentan sus puntos de fusión y ebullición, pudiendo ser solidos a temperatura ambiente.

A continuación, detallaremos algunos ejemplos:

Metanol (CH3 – OH): Es un líquido incoloro y muy tóxico, si se ingiere en muy pequeñas cantidades puede producir ceguera y hasta la muerte.

Se obtiene de la destilación seca de la madera y en la industria petroquímica muy usado como solvente de sustancias orgánicas. Es además, un combustible de alto rendimiento, por lo que se emplea en los autos de carrera.

Etanol (CH3 – CH2 – OH): conocido también como alcohol etílico. Este es líquido, incoloro en condiciones normales de presión y temperatura, y es altamente inflamable.

Se lo utiliza comúnmente para la preparación de bebidas alcohólicas, productos cosméticos y de belleza, desinfectantes, aditivos alimentarios, productos de limpieza, pinturas, barnices y hasta combustibles.

Decanol (C10 – H22 – OH): Es un líquido viscoso incoloro que es insoluble en agua y tiene un olor fuerte. Se utiliza en la fabricación de plastificantes, lubricantes, tensioactivos y disolventes.

Causa una alta irritabilidad de la piel y los ojos, y cuando salpica a estos, puede causar un daño permanente. La inhalación e ingestión pueden ser perjudiciales y también puede funcionar como un narcótico Es perjudicial en el medio ambiente.

Riesgos a la salud

No todos los alcoholes pueden llegar a causar o generar los mismos daños en las personas, esto difiere según la composición química de cada uno, pero por lo general todos estos, llegan a producir los mismos efectos. A continuación, detallaremos algunos:

  • El contacto directo puede causar quemaduras tanto en la piel como los ojos.
  • El contacto prolongado o repetido pueda causar erupciones en la piel, resequedad, picazón, ardor y enrojecimiento.
  • La inhalación puede generar irritaciones en nariz y garganta.
  • La constante exposición produce dolores de cabeza, mareos, desmayos, perdidas del conocimiento e incluso la muerte.

Normas generales

Evitar el contacto de los productos químicos con la piel.

Utilizar embudos y propipetas para trasvasar líquidos.

Para detectar el olor de una sustancia, no se debe colocar la cara directamente sobre el recipiente: utilizando la mano abierta como pantalla, es posible hacer llega una pequeña cantidad de vapor hasta la nariz.

Los frascos deben cerrarse inmediatamente después de su utilización.

Manipular con precaución estas sustancias.

Antes de utilizar cualquier producto, verificar en los pictogramas de seguridad de la etiqueta los riesgos que producen para generar las precauciones adecuadas a la hora de manipular los mismos.

Quien se encargue de la manipulación de estos productos deberá utilizar gafas de seguridad, guantes (látex o nitrilo), bata, y de ser necesario barbijo.

No se dejarán objetos personales junto con el área de trabajo o almacenamiento de sustancias.

Lavarse las manos y quitarse la bata o ropa de trabajo luego de terminar con las tareas de manipulación.

Los residuos químicos se deberán desechar en los contenedores debidamente señalizados.

Junto con cada producto deberá haber al alcance su respectiva hoja de seguridad.

Se deberá trabajar en un ambiente limpio y ordenado.

Derrames y emergencia

Ante un derrame o emergencia el personal de trabajo deberá responder ante los acontecimientos, para esto fueron debidamente capacitados. Si el incidente supera sus límites de respuesta, llamar al servicio de emergencias.

Fuego: en caso de ser pequeño, se deberá localizar y apagarlo mediante la utilización de extintores, arena o mantas ignifugas.

Retirar los productos inflamables que se encuentren a su alrededor.

Si el incendio se propaga rápidamente, llamar al servicio de emergencias.

Evacuar la zona y seguir el protocolo de evacuación.

Derrame de productos: recoger rápidamente el producto derramado evitando su evaporación y daño sobre las instalaciones.

Abrir las ventanas.

Utilizar los procedimientos de limpieza adecuados.

En caso de que el derrame fuese sobre las personas, se deberá duchar o mojar la zona afectada con abundante agua, retirando la ropa impregnada.

Ingestión: se deberá mantener consciente a la persona y llamar al centro de atención toxicológico.

Quemadura: se deberá mantener bajo agua la zona afectada por un mínimo de 15 minutos. Acudir al centro de atención médica más cercano de ser necesario.

Inhalación: retirar a la persona del espacio de trabajo y llevarlo a un ambiente ventilado. Recurrir a un centro de atención médica.

Salpicaduras:  lavar inmediatamente con agua la zona afectada, durante 15-20 minutos, empleando si fuese necesario la ducha de seguridad; quitarse la ropa y objetos previsiblemente mojados por el producto.

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