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Saturación de ingenieros

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Saturación de ingenieros
Texto citado de: “Ochenta Casos para el estudio de la Ética”; Gaviria, L; 2008.
Claudio es un joven ingeniero de la Región del Bío Bío que terminó su carrera con honores por su desempeño académico. Al recibirse de Ingeniero en ejecución mecánico industrial, trabajó en varias empresas y en diversidad de puestos, mostrándose siempre responsable e inteligente, lo cual no le alcanza, sin embargo, para evitar la movilidad laboral dada lo oferta de ingenieros en la zona. Claudio reconoce que la elección de su carrera no fue del todo de acuerdo al ideal de sus aspiraciones, aunque tampoco nunca las tuvo nunca claras. Por presiones familiares, terminó escogiendo lo que sus padres le sugirieron, siempre pensando en las altas cifras de dinero que ganan los ingenieros con sus contratos. Sin embargo la remuneración que recibía estaba muy por debajo de lo que un profesional de sus características podía aspirar, porque en las empresas siempre le decían que luego le arreglarían el sueldo, situación que nunca se dio. A medida que pasaba el tiempo y con la desesperación de no poder encontrar un trabajo estable, terminaba aceptando cualquier proposición laboral con pésimos sueldos. Esa es una característica propia de las regiones que se saturan de profesionales con las mismas carreras, situación que los expone ante las empresas explotadoras que buscan jóvenes egresados, con poca experiencia y necesidad de ganar terreno en el campo laboral, en las que todavía no hay una real conciencia ética, que busquen el desarrollo de los profesionales de sus región. En este contexto Claudio piensa que este es un país en el que la mayor fuerza laboral está en la pequeña y mediana empresa, con culturas organizacionales muy estrechas y todavía primitivas que tienen una visión de corto plazo. Además, la producción está en una etapa primaria, de poco valor agregado, donde la capacitación es poco recurrente. Hay muchas partes donde todavía se busca el perfil del trabajador que está desesperado y que acepta cualquier condición en su propio menoscabo. Son empresas que no parecen conocer el concepto de ‘bien común’, sino que ven a los empleados como meros instrumentos de su producción, pasando por encima de la dignidad de esos seres humanos.

Mi opinión personal en este caso es que desde la parte moral la sociedad está acostumbrada a que a pesar de lo que uno pueda estudiar, prepararse, capacitarse; conseguir un puesto laboral bien remunerado y que a uno lo haga sentir bien económicamente y socialmente aceptado, es muy difícil, ya que la mayoría de las empresas contratan gente recomendada ya sea amigos, familiares, etc. y eso genera que uno sienta una especie de fracaso personal. Además de eso muchas empresas tienen dueños que no tienen nada de ética son capaces de hacer lo que sea por mantener su puesto y eso incluye tomar personal por un tiempo mínimo y luego despedirlo sin tener que pagarle indemnización.

Conclusión: en este caso en particular tenemos que priorizar la parte humana ante el sistema económico; ya que estamos en una sociedad con poca ética en los empleados y sin ver más allá la preparación de cada uno de ellos. Lo cual suelen existir capacitaciones para lograr una gran satisfacción en su entorno familiar, o también un logro personal.
Sin importar el futuro próximo que podrían llegar a lograr; tienden a tener un fracaso personal, por la mala predisposición del empleador; y logran transformar a un individuo con poca ganas de triunfar en lo que realmente le interese.

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