28 mayo, 2024

Cuando hablamos de las funciones de recursos humanos, muchas veces se nos olvida considerar los aspectos contables. Los líderes de los departamentos de recursos humanos intentan de evitar los aspectos relacionados con la elaboración de un presupuesto y dejan estos en manos de expertos financieros. Aunque tradicionalmente la contabilidad no ha reflejado el capital humano de la empresa, lo cierto es que forma parte de su riqueza.

Cualidades tales como la organización, la disciplina, el adiestramiento, el conocimiento del mercado, etc. Que poseen los trabajadores de la unidad económica, son relevantes para la gerencia y para los usuarios de los estados financieros. El problema tradicional ha sido la falta de técnicas de medición y valoración de los recueros humanos.

En términos organizacionales el mayor patrimonio de una empresa es algo que entra y sale por sus puertas todos los días. Dentro de la contabilidad algunos términos importantes como el capital intelectual y el balance social, son claves en una empresa ya que el capital intelectual  es algo que no se ve, no se toca, ni ocupa un lugar pero que está transformando con rapidez el mundo de los negocios. Esto significa que admitir las personas adecuadas y saber aplicarlas, mantenerlas, remunerarlas, desarrollarlas y monitorearlas, es vital para las organizaciones actuales y del mañana.

Mientras que el balance social  es una técnica de administración de personal, la cual a través de una encuesta de opinión, permite analizar la calidad de vida de los trabajadores, y evaluar los resultados obtenidos por las políticas de personal aplicadas en la empresa. Busca recapitular en un documento único los principales datos que permiten apreciar la situación de la empresa en el dominio social, registrar las realizaciones efectuadas y medir los cambios ocurridos durante el año en referencia y durante los años anteriores. De este modo, el balance social debe contener información acerca del empleo, la remuneración, las obligaciones sociales, las condiciones de higiene y seguridad, la productividad del personal, las perturbaciones (Ausentismo, conflictos laborales), las relaciones laborales, etc. este  tiende amostrar si la organización está o no haciendo un buen trabajo (personal, accionista, comunidad). Por lo tanto, sin más que decir el balance social para la gestión de recursos humanos es importante porque nos permite conocer la situación de la empresa evaluar cuales son las fallas y fortalezas que se presentan en la misma y del mismo modo detectar cuales son o pueden ser las posibles carencias tanto de la organización como de nuestro personal para así tomar decisiones y satisfacer de la mejor manera las necesidades primordiales.

Para ir concluyendo mi reflexión final seria que Casi todo tipo de normativa: legal, técnica, religiosa, moral-deontológica, etc. encierra dentro de sí la regulación de comportamientos ya sea de manera positiva o negativa, es decir, nos trata de acercar o alejar de un tipo de actuar determinado; sin embargo, ello solo conseguirá su fin si se establecen exposiciones de motivos claras respecto de porque es conveniente regular tales actuaciones (y por consiguiente los comportamientos), es decir algunas normas contables van más allá del motivo técnico para la cual fueron creadas, y no solo son guías de adecuación y estandarización de prácticas contables, sino también estarían teniendo una primera aproximación a la gestión de personas ligadas directa o indirectamente a las labores contables.

Por otro lado, se hace necesario que el gestor de Recursos Humanos con formación contable sepa llevar a cabo la gestión que le ha sido encomendada teniendo que obligatoriamente conocer la doctrina que lo ha formado como profesional contable, es decir, que el contador que ocupa cargos de Jefe de Recursos Humanos, Gerente de Recursos Humanos o incluso encargado de personal sepa, por ejemplo, determinar porque un programa de capacitación debe estar inmerso en un plan de inversiones y no en un plan de gastos operativos y viceversa y tener los argumentos tanto técnicos, administrativos o incluso legales. Las normas de contabilidad (a la que llamamos doctrina) contienen algunos tópicos, criterios y lineamentos para la administración de personas, que quiérase o no delinean el actuar técnico del contador pero también le dan algunas pautas para su actuar como gestor de personas dado que como se ha visto anteriormente este formula estados financieros que sirven para la toma de decisiones. Asique sin más que decir tenemos que estar conscientes que existen situaciones en las cuales la formulación y presentación de estados financieros pueden afectar el comportamiento de las personas y que también esto último afecta en definitiva el contenido de los estados financieros, por lo cual cabria concluir que los estados financieros y las normas de tipo contable tienen un grado razonable de influencia en los temas de administración empresarial.

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