16 junio, 2024
El jóven tiene 18 años y vive en una aldea aborigen de Misiones.Fabián Ramos ganó una feria de ciencias pero abandonó la escuela porque no tiene ni para zapatillas. Las personas que quieran colaborar con Fabián Ramos y los demás estudiantes mbyá de la aldea Tekoá Arandú de Pozo Azul, en Misiones, podrán contactarse con la profesora Liliana Frías, que es tutora de los alumnos. El mail es [email protected].
 

Fabián Ramos, un estudiante mbyá que llegó a representar al país en la última Feria Internacional de Ciencias, en Colombia, abandonó sus estudios secundarios en una escuela de Misiones por la falta de recursos. Sus ganas de aprender y llegar a la universidad se estrellaron tras el receso escolar, cuando advirtió que los pocos recursos familiares ya no alcanzaban para pagar las hojas de carpeta, apuntes y calzados adecuados para llegar caminando hasta el colegio.

Fabián tiene 18 años y vive en la aldea Tekoa Arandú, en el paraje “Pozo Azul”, unos 260 kilómetros al Noreste de Posadas. En su casa atesora las medallas que le entregaron junto a Reinaldo Benítez por una investigación sobre el uso medicinal que los mbyá hacen de las plantas medicinales de la selva misionera. Pero pareciera que sus méritos no son suficientes para que el Estado le tienda una mano.

“No tengo ropa de abrigo para asistir, no tengo zapatillas y en ojotas no puedo ir caminando en el barro hasta la escuela. No tengo útiles ni plata para comprar hojas de carpeta o birome, o para hacer las fotocopias que me piden y termino sacando notas bajas porque no puedo hacer los trabajos prácticos. Mi familia es numerosa y no puede ayudarme”, contó al diario Primera Edición. Y dijo que está “triste porque la solución no es tan difícil para un Gobierno, pero para mí es imposible. Lo que me pasa le sucede también a otros estudiantes de esta y de las otras aldeas”.

En el rostro de Fabián se ve reflejada la tristeza por un futuro incierto. Los aborígenes mbyá raramente salen a reclamar la asistencia del Estado. Sobreviven de la producción de la tierra y la venta de artesanías u orquídeas que le roban a los retazos de selva que todavía no fueron alcanzados por las topadoras y motosierras.

En Misiones son 400 los aborígenes que van a la secundaria y se estima que unos 80 seguirían los pasos de Fabián por la falta de recursos y el atraso en el pago de las becas con las que en su momento fueron beneficiados. Esta realidad no es desconocida para los funcionarios provinciales. Hace un mes los jóvenes entregaron un documento contando la situación por la que atraviesan. Pidieron respeto de su cultura y mayor cantidad de colegios bilingües

 

Comenio defendía la importancia del poder de la educación para mejorar al hombre y a la sociedad. La educación debía ser universal, tener orden y método, ser amena. El alumno debería ser el centro de atención. Para Comenio, enseñar se debe a una disposición de tres cosas: tiempo, objeto y método. Aportó ideas educativas basándose en tres métodos: comprender, retener y practicar. La finalidad de ello era mejorar la enseñanza para el alumno. Se inclinó a la capacidad de sensibilidad del profesor hacia el alumno, así como a la interacción y con ello garantizar el éxito del aprendizaje.

Y lo principal es que: “TODOS TIENEN QUE TENER DERECHO A LA EDUCACION, EDUCACION PARA TODOS”.

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