20 junio, 2024

En el actual marco socioeconómico, las empresas del sector logístico deben afrontar numerosos retos. La creciente competitividad y los fenómenos de globalización que caracterizan el contexto actual exigen a estas empresas respuestas cada vez más eficaces, procesos bien diseñados, y estrategias que les permitan crecer en un mundo en continuo cambio. Es conveniente que los Operadores Logísticos, adopten estándares de Calidad y de Buena Prácticas, que les ayuden a mejorar su competitividad. Uno de los pilares de estos estándares de calidad, implica cumplir las medidas necesarias para llevar a la práctica la legislación en materia de Prevención de Riesgos Laborales, así como adoptar otra serie de iniciativas, que les permita afirmar a las empresas, que siguen unas Buenas Prácticas en materia de Prevención de Riesgos Laborales.

Cualquier actividad industrial o de servicios, tiene asociados una serie de riesgos para todos los trabajadores de la empresa. Los Operadores Logísticos tienen asociados una serie de riesgos, que deben ser correctamente evaluados, planificados y gestionados.

 

Un riesgo laboral es la posibilidad de que un trabajador padezca un desequilibrio perjudicial para su salud. Dentro del almacén ocurren accidentes por las mismas condiciones del trabajo.

 

Los factores de riesgo que se tienen en cuenta en cualquier tipo de trabajo son   los equipos de trabajo, en este caso las carretillas, elevadores, estanterías, etc.  También las condiciones ambientales, como la iluminación, la ventilación, los ruidos, etc.  Otro riesgo es la carga de trabajo, como la manipulación de la mercancía, su volumen, sus operaciones, su peso, etc., que lleva al cansancio del operario. La organización del trabajo también nos genera otro riesgo laboral, los procedimientos, la dependencia de otros trabajadores, etc.

Para evitar estos factores se deben de tener en cuenta La identificación de los riesgos y de los trabajadores expuestos. La evaluación de la importancia de los riesgos. La determinación de las necesidades de evitar, controlar, reducir o eliminar los riesgos. La planificación de las medidas preventivas.

Los daños que un trabajador puede sufrir son, Accidente laboral, Enfermedad profesional, Fatiga laboral, Insatisfacción laboral.

 

Las condiciones ambientales no deben suponer un riesgo para la salud y la seguridad del trabajador, ni tampoco una incomodidad. Las condiciones que se deben evitar son, Las temperaturas húmedas y extremas, Los cambios bruscos de temperatura, Las corrientes de aire molestas, Los olores desagradables, La irradiación excesiva, La radiación solar a través de ventanas, luces y tabiques acristalados.

 

Estas condiciones, sumadas a una ropa inadecuada y a la fatiga del trabajo, producen el llamado estrés término el trabajador está en un estado de tensión, fatiga y abatimiento, para paliar estos inconvenientes se atenderá a una buena ventilación, temperatura, humedad e iluminación, además de la ropa adecuada.

 

 

La mayoría de empresas contratan la actividad de transporte de su materia prima y/o producto acabado. El hecho de que, a lo largo de la jornada laboral, sean múltiples los transportistas que acceden a un centro de trabajo para realizar operaciones de carga y descarga, la mayoría autónomos y en un alto porcentaje provenientes de otros países, con carga en ocasiones sometida a reglamentación específica hace que la gestión de la coordinación de actividades empresariales en el sector logístico, es una de las áreas de la prevención de riesgos que presenta una mayor problemática


Dada la creciente importancia de este sector, y con el objetivo de reducir la siniestralidad laboral en el mismo es de suma importancia la prevención ya que hay una gran variedad de tareas, como la carga y descarga, el almacenamiento en estanterías o la utilización de equipos de manutención y equipos de protección individual, entre otros.

 

Hoy en día, las actividades logísticas son un elemento crítico en el funcionamiento de la mayor parte de las empresas, como hemos mencionado, en el desarrollo de las mismas se utiliza gran cantidad de maquinaria y equipos en movimiento, manejadas en muchos casos por operarios que pertenecen a diferentes empresas o autónomos que no siempre disponen de una coordinación claramente definida en la operativa. Asimismo, las actividades anexas al transporte como es el almacenamiento, se desarrollan en un ámbito de trabajo exigente y complejo. En este panorama, los riesgos laborales se multiplican, lo que concede especial importancia a la prevención de los riesgos laborales, con el fin de minimizar el impacto de riesgo en las actividades de las empresas del sector y sobre la propia salud de los trabajadores. Es labor de todos, a través de los procesos de mejora continua, buscar maneras en que la fluidez y rapidez en que se mueven los profesionales de la logística no perjudique los requerimientos de seguridad imprescindibles para desarrollar su labor, independientemente de a qué organización pertenezcan.

El entorno en el que se desarrolla el trabajo diario de las empresas del sector, condiciona el nivel de riesgo de sufrir un accidente laboral, debido fundamentalmente a: Las actividades logísticas se desarrollan en un ambiente de tensión, pues el cumplimiento de los tiempos de operación y la eficiencia en la gestión de los recursos son requisitos ineludibles. Adicionalmente, en las actividades logísticas, intervienen una gran cantidad de maquinaria y equipos en movimiento. La presión y las prisas llevan, en no pocas ocasiones, a no cumplir las medidas de seguridad en entornos de esta naturaleza. En este contexto, la falta o las deficiencias en la coordinación de actividades empresariales entre los diferentes agentes que participan de manera cotidiana en la operativa, pertenecientes a diferentes empresas o y con diferentes intereses u objetivos, se identifica como una de las causas raíz de la siniestralidad laboral.

La reducción de las condiciones inseguras en las instalaciones y los actos inseguros de los operarios, en efecto colateral, es la mejora de la concienciación de la plantilla, tanto de conductores como de operarios de las instalaciones, que deriva en un mejor seguimiento de los procedimientos y, por lo tanto, en disminución de accidentes personales y mejora de la calidad en los procesos.

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