21 febrero, 2024

La Ruta del Adobe es un circuito de 50 km que comprende un recorrido desde la ciudad de Tinogasta hasta la entrada de Fiambalá, sobre la Ruta Nacional 60 (ex Ruta Provincial 45) de la República Argentina.
La “Ruta del Adobe” se completa en un día y transcurre a lo largo de 55 kilómetros de carreteras asfaltadas y caminos consolidados. El viaje se realiza mediante una excursión guiada o también de manera particular, ya sea en auto, a caballo o bicicleta.

La provincia de Catamarca se constituye en el Norte argentino como uno de los destinos culturales más interesantes para el turismo extranjero por las raíces y costumbres que conserva de antiguas culturas aborígenes. Uno de los testimonios regionales que más sorprende al viajero es un conjunto de pueblitos que aún conserva edificaciones realizadas en adobe hace más de 300 años.
Las iglesias, casonas y antiguos oratorios erigidos bajo esta ecológica y ancestral técnica de construcción conforman, a unos 280 kilómetros de la ciudad Capital de Catamarca, un camino histórico y cultural que pone al descubierto gran parte de la identidad local, recomendado especialmente para los amantes de la arquitectura popular americana.

El adobe fue una técnica de construcción incorporada a la región por la cultura diaguita y todavía persiste en la actualidad. A lo largo de esta ruta temática, se encontrarán algunas piezas arquitectónicas consideradas entre las más importantes de América, muchas de ellas en pie pese a los reiterados terremotos que se registraron en la zona.
Desde el Senado de la Provincia de Catamarca, se dispuso por resolución del año 2002, decretarlo Patrimonio Cultural y Turístico.

Este circuito incluye siete lugares cuyo elemento común es el adobe:
· Casagrande, Hotel de Adobe Tinogasta (1897)
Es un edificio de 1808 que funciona como complejo turístico, luego de haber pertenecido al vicecónsul chileno Rodolfo Orella y al Batallón de Cazadores de los Andes.
· Centro Cultural, Tinogasta
La segunda parada se encuentra a la salida del casco urbano, donde se erige otra antigua casona deshabitada, la cual permanece abierta al público todos los días entre las 9 y las 18 horas.
· Oratorio de los Orquera, El Puesto (ca. 1710)
Es un templo de carácter privado. Los techos fueron realizados con vigas de algarrobo curvado y la torre del campanario conserva una estructura circular realizada en barro. En el interior, hay imaginería traída especialmente desde Chuquisaca, Bolivia. A su lado, está el Museo de la familia que cuenta la historia del lugar a través de objetos, fotos y mobiliario.
· Mayorazgo (ca. 1687) y capilla (ca. 1712) en Anicallo
Allí, está el Museo Histórico Provincial Mayorazgo, levantado en 1712 en adobe y algarrobo, y una de las piezas arquitectónicas más destacadas de todo el circuito: la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, declarada Monumento Histórico Provincial.
El edificio, data del siglo XVIII y es uno de los templos más antiguos de Catamarca. Posee muros de adobe de un metro de ancho; el techo está realizado con cañas y barro, el piso se conserva de tierra. En su interior, se aprecian obras traídas desde el Alto Perú y un altar de barro, considerado único en Latinoamérica.
· Iglesia Nuestra Señora de Andacollo, La Falda. (ca. 1800)
Es una construcción de mediados del siglo XIX que combina paredes de adobe con molduras de cemento y cal, la cual fue dañada en parte por un movimiento sísmico.
· Ruinas de Watungasta, Anillaco (siglos XI – XV)
Aquí es donde yacen los restos de un asentamiento aborigen, cuya antigüedad se remonta a 11 siglos de ocupación, ininterrumpida desde el año 500. Las ruinas del Pucará se extienden a orillas del río La Troya, con viviendas y lugares de reunión; incluso, se cree era utilizado como centro de intercambio transandino de bienes y productos. La visita recorre alrededor de 11 hectáreas y demanda al viajero aproximadamente una hora.
· Iglesia de San Pedro y Comandancia de Armas, Fiambalá (1770)
La iglesia forma parte del antiguo Mayorazgo de Fiambalá y en su interior conserva óleos y una talla de madera de San Pedro Caminador, Patrono de los Viñedos, traída de Bolivia. En su sacristía se ven numerosos pares de zapatos que le son entregados al santo como ofrenda. Según la leyenda, él camina entre las viñas y regresa al altar con espinas en su calzado.

Datos útiles:
¿Cómo llegar?:
– En auto, se llega desde Córdoba por las Rutas Nacionales 9 y 60; y, desde San Fernando del Valle de Catamarca a través de las Rutas Nacionales 38 y 60.
– Desde Chile, se accede a Fiambalá por la misma Ruta Nacional 60 que llega hasta el Paso de San Francisco.
– El aeropuerto de la ciudad Capital recibe diariamente vuelos locales de tres compañías privadas y tres vuelos semanales de carácter regional.
– La distancia a otras capitales del país es: Buenos Aires 1.131 kilómetros, Córdoba 436, Neuquén 1.467 y La Rioja 154.

Hospedaje:
Hay muchas opciones para elegir, desde hoteles de muy alto nivel hasta los más económicos.

Gastronomía:
– La cocina regional utiliza ingredientes como choclo o maíz tierno, ajíes y charqui de cualquier tipo de carne desgrasado y secado al sol.
– Entre los platos típicos hay locro, humita, tamales, chanfaina y sopa de quinua.
– Como postre figuran la mazamorra y el dulce de cayote con quesillo.

Visitar este recorrido es ideal para aprender sobre la cultura de la provincia, la gastronomía y para las personas que les gusta el ecoturismo.

 

Alumna: Lucia Dato
Materia: Espacios Turisticos
Carrera: Hoteleria y Turismo