20 febrero, 2024

El mercado de la carne vacuna en Argentina  ha sufrido grandes cambios en los últimos años. Actualmente el país se encuentra fuera del top ten de países exportadores de carne vacuna, aunque este último año sufrió un leve pero esperanzador repunte.

A comienzos de la década del 2000, Argentina se encontraba entre los cinco mayores exportadores de carne vacuna, solamente superado por grandes potencias ganaderas como Estados Unidos y Australia. Según varias consultoras, en este 2017, se encuentra fuera del top ten de exportadores de carne vacuna ubicándose en el puesto once superado  por sus socios directos del MERCOSUR, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Según EE.UU, para este año, exportaremos alrededor de 250.000 toneladas, cuando en el mundo se comercializarán un total de 9.641.000 toneladas de carne vacuna, mientras que los tres mayores proveedores globales serán India con 1.850.000 toneladas; Brasil con 1.800.000 toneladas y Australia con 1.400.000 toneladas.

Los datos de la consultora oficial del país norteamericano coincide con una investigación de la consultora internacional KPMG, que ya había ubicado a la Argentina en el puesto 11 como exportador de carne vacuna y hacía referencia que hasta la década del 80 la participación del país en la producción mundial de carne promediaba el 6% o más, mientras que en último lustro cayó al 4%, complicada por la caída de la producción local y desalentada por las trabas al comercio exterior impuestas en el los últimos años.

A nivel local, el consumo de carne vacuna viene bajando sostenidamente, mirando en términos de largo plazo. En 1990, de acuerdo a cifras relevadas por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), cada argentino consumía anualmente, en promedio, 80 kilos, mientras que los datos del año pasado muestran que ahora “solo”  ingiere 60 kilos por año.

Luego del cambio del contexto político, la eliminación de las trabas del comercio internacional y del cepo cambiario, en este 2017 se registran subas notables en la exportación de carne bovina. En enero se registro un volumen de 25.000 toneladas, lo que representa un incremento superior al 177% respecto al igual mes de 2016, apoyado en las ventas a China, Israel y Europa, y la apertura de un nuevo mercado en Filipinas.

Este aumento registrado en la carne exportada se debe fundamentalmente a las compras concretadas desde China que en el primer bimestre de este año llevo casi el doble de carne vacuna comprada en el mismo periodo del año pasado, por lo que se consolidó como el primer cliente argentino, con el 40% del total exportado.

Otros mercados que marcaron subas muy fuertes fueron Rusia y Marruecos, que multiplicaron por 4 y por 2, respectivamente, los tonelajes del año pasado, que habían sido realmente bajos.

Con respecto al nuevo mercado, Filipinas autorizó la apertura a la carne bovina Argentina de su mercado, que ya importaba trigo, harina y soja, y cuyas importaciones cárnicas rondan los u$s 330 millones anuales. Esto es muy esperanzador para el futuro, ya que este mercado se muestra como uno de los más dinámicos de Asia, con una población de más de 100 millones de habitantes y un crecimiento económico del 6,4% en 2016

Para concluir podemos decir que luego de varios años de caída de la exportación de carne vacuna, este año los números nos reflejan un claro y esperanzador cambio con la suba de las exportaciones a grandes clientes y la apertura de nuevos mercados, para volver a ubicarnos nuevamente entre los mayores exportadores de carne a nivel mundial