16 junio, 2024

A diario leemos y escuchamos las siglas “IVA”, más quizás de lo que deberíamos y esto nos lleva a considerarlas un elemento más de nuestra vida cotidiana. Pero ¿sabemos realmente qué significa? El propósito general de este artículo es indagar un poco acerca de estas siglas y su significado.

Podemos comenzar con su definición: “es en realidad la abreviatura que se utiliza comúnmente para referirse al Impuesto al Valor Agregado que es un impuesto indirecto que grava el consumo”, o sea que se trata de un impuesto que se aplica sobre la mayoría de las compras que realizamos a diario, ya sea en un supermercado, en un shopping, y en tantos otros comercios, y siempre dependiendo del país en el que nos encontremos, variará el porcentaje que se aplique al consumo.

De todos modos, aunque parece sencillo comprender cómo nos afecta este impuesto, creo conveniente hondar primero en el concepto de lo que es un impuesto indirecto. Un impuesto indirecto es aquel que el fisco no recauda directamente de quien lo paga (consumidores) sino de quien actúa como vendedor en el momento de la transacción comercial (vendedor en el negocio, por ejemplo).

Ya entendimos una de las principales características que tiene el IVA; pero, ¿cómo se calcula? Todos podemos calcularlo, se trata de una cuenta muy sencilla que cualquiera de nosotros puede hacer; siempre debemos tener en cuenta en qué país nos encontramos, dado que varía según cada país, siendo, por ejemplo: Argentina 21%, México 15%, Italia 22%, entre otros. Una vez que sabemos qué porcentaje utilizaremos, este monto se incorpora al valor inicial del bien de consumo para estimar el incremento definitivo a pagar por cada individuo.

Tal como estamos viendo, indudablemente el IVA genera importantes recursos para las arcas del Estado que podrían ser útiles para la comunidad siempre y cuando se administraren de modo transparente.

¿Qué hace el Estado para reducir este impacto en el bolsillo del ciudadano común? Entre algunas de las estrategias fue aplicada hasta no hace mucho la devolución parcial del impuesto: en el caso de Argentina, las compras efectuadas por medios electrónicos presentan un regreso al consumidor del 5% del IVA, a excepción de los combustibles, en los cuales el importe es menor. Otra propuesta, aplicada actualmente, ha sido la de eliminar el gravamen para ciertos productos básicos, como la leche el pan y el agua, o para bienes como libros o el software. Estas decisiones son fundamentales en naciones con inflación elevada, dado que los más perjudicados serán siempre aquellos con menores recursos para afrontar estas situaciones.

Un dato interesante es que no en todos los países el IVA se aplica en todo el territorio de manera uniforme; por ejemplo en nuestro país es un impuesto a nivel nacional, mientras que en EEUU es un impuesto a nivel federal, estatal, y hasta en algunos casos, es local.

 

EL IVA EN EL MUNDO

El mapa muestra el IVA general en el mundo, en qué lugares se paga más o menos por consumir, siendo la escala la siguiente:

ROJO 27%

NARANJA

AMARILLO

VERDE CLARO

VERDE OSCURO

GRIS 0% o que no se sabe su porcentaje

Como dato significativo, los países en los cuales el IVA es más elevado, se encuentran en Europa, mientras en Centroamérica se encuentran países como Uruguay (22%), Brasil (19%) y Panamá (7%).

El país con el IVA más elevado es Hungría (27%); le siguen Dinamarca, Noruega, Suecia y Croacia (25%), Finlandia, Islandia y Rumania (24%). Por el contrario, aquellos países que cobran 0% de IVA son Qatar, Siria, Tanzania, Gambia y Bután.

¿Cómo se maneja el IVA en algunos países de América?

-En algunas naciones la gente debe abonar un IVA mayor que el estándar por el tabaco y las bebidas alcohólicas (Chile, República Dominicana, México, Panamá).

-En otros se paga más por la telefonía celular y los servicios de internet (Honduras), o por los productos de lujo (Chile).

-En cambio, hay países en los que hay reducciones o 0% de IVA para la atención médica, los medicamentos, los servicios de enseñanza o alimentos básicos (Colombia, Uruguay, Venezuela, Ecuador, Costa Rica, entre otros).

-O bien en los que hay descuentos por el suministro eléctrico (Costa Rica), las telecomunicaciones (México) o los bienes inmuebles (Paraguay).

-Los ejemplos más llamativos de exenciones al pago del IVA son los del transporte público (Perú) y la venta de hidrocarburos (Venezuela), entre otros.

CONCLUSIÓN

Decido quedarme con un dato que indica en Argentina el IVA representa un 30% del total de la recaudación fiscal; a mi parecer, algo elevado. Claro que este impuesto es considerado como una “injusticia” para muchos, dado que al ser un impuesto real, lo pagamos todas las personas por igual porque no considera la capacidad contributiva, por lo cual no importa el nivel socio-económico que cada uno tenga. Por otro lado, si todo en el país funcionara como debiera, gracias a semejante recaudación, muchas de nuestras necesidades básicas que hoy se encuentran insatisfechas como ciudadanos, podrían resultar satisfechas a la brevedad.

0 comentarios en «IVA: ¿algún día dejaremos de pagarlo?»

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