27 febrero, 2024

Si hablamos de administración y condena a la vez, sumado esto al ámbito deportivo, un claro ejemplo de esto es la administración en la era Aguilar al frente de River Plate.

Cuando uno está al frente de una institución deportiva tan grande y exitosa en América y el mundo se debe tener en cuenta hasta los más mínimos detalles de todos los sectores, como por ejemplo: marketing, publicidad, pensiones, juveniles, instalaciones deportivas y sociales, indumentaria, economía y sobre todo la parte futbolística; Caso contrario o mejor dicho no llevado a cabo de la mejor manera es la gestión presidencial de José María Aguilar en River Plate (2001-2009).

Más allá del fracaso deportivo debido a las malas transferencias realizadas, decisiones erróneas a la hora de elegir técnicos, deudas con jugadores, bancos privados y la AFA misma, la gestión Aguilar fue negativa desde lo económico, con ventas de jugadores millonarias de la cual al club solo le quedaba una baja rentabilidad o incluso no se veía implicada en lo mas mínimo, como son los casos de ventas de porcentaje de 16 juveniles entre estos Gonzalo Higuain, Augusto Fernandez, Oscar Ahumada, Patricio Toranzo, Diego Buonannotte y JP Carrizo, entre los más destacados, habiendo estos ni debutado oficialmente en la primera, por los cuales solo se adquirió U$S3.000.000. Además de los porcentajes, a lo largo de la gestión se vendieron jugadores de futuro notable en Europa tales como Cambiasso, Cardetti, Ortega, Dalessandro, Demichelis, «chori» Dominguez, Cavenaghi, Luis González, Mascherano, Salas, y Gonzalo Higuain y a cambio arribaron jugadores de mínima jerarquía como Gerlo, Archubi, Luciano Figueroa, Galvan, Loeschbor, Rosales, Tula, Sixto Peralta, Galmarini, Salcedo y otros tantos mas con una diferencia económica notable, pero la gestión Aguilar también arraso con los socios del club, los cuales sufrieron aumentos espontáneos en las cuotas sociales todos los años y sufriendo así un aumento total del 300%, sumado a esto a la muy mala situación deportiva que se vivía ligado a los malos resultados a causa de las decisiones erróneas ya mencionadas, el socio del club dejo de asistir en gran masa a los eventos deportivos en los que River hacía de local en su estadio, produciendo así también una baja recaudación mensual. Entonces, ¿Cómo se repartió ese dinero? El club sin dudas no recibió la mayor retribución, sino lo contrario y esto se pudo ver reflejado en la infraestructura deteriorada y antigua, mostrando serios deterioramiento en los baños, pasillos del club, predio donde se entrenaba y concentraban los jugadores, instalaciones de uso habituales (tales como el gimnasio) y el mismo estadio donde no se pintaban las tribunas ni se modernizaba la pantalla electrónica entre otras cosas. Entonces se puede decir que la plata sencillamente iba a parar a las cuentas personales de los directivos que por aquel entonces mandaban en River o mismo en los negocios oscuros llevados a cabo con la Barra Brava (situación por la cual tuvo que enfrentar un juicio). Así mismo y con todas las ventas que se realizaron dejo al club con un pasivo de 800 millones de pesos… Algo realmente increíble.

Desde lo deportivo propiamente dicho tampoco le fue bien donde solo gano 4 títulos en todos su mandato (clausuras 2002, 2003,2004 y 2008), logro un histórico ultimo puesto en el apertura 2008, eliminación en primera ronda de la copa Libertadores 2007(último puesto del grupo), eliminaciones épicas en copas y derrotas impensadas en el ámbito local y ni más ni menos dejando al club seriamente comprometido con el promedio en los años siguientes.

Todo esto, sin lugar a dudas, repercutió gradualmente en la famosa marca “River”, reflejado en la pérdida de prestigio mundial y nacional, arrancando en desventaja a la hora de negociar los contratos de patrocinio por ejemplo, los cuales sabiendo de la mala situación financiera del club bajaban su techo de negociación, y el club sin poder darse el lujo de enfrentar dicha negociación terminaba acordando una cifra totalmente desvalorizada para lo que es un club tan grande de América.

Sumado esto a la disminución importante de ingresos por parte del marketing del club, las entradas de los partidos, los negocios erróneos con los jugadores y encima una mala administración de los pocos recursos disponibles, hicieron un cóctel explosivo para la situación financiera y deportiva del club. Resumiendo un poco la administración en la era Aguilar se podría decir que fue un verdadero desastre, alejando al hincha genuino de la cancha (y vaya que hay que hacer méritos para lograr eso), rompiendo récords negativos desde lo deportivo y desvalorizando totalmente la camiseta roja y blanca, razón por la cual los hinchas del club de Núñez desean no verlo nunca más y por eso mismo decimos que tiene la condena social de por vida que no le permite mostrarse públicamente en ningún medio.