23 junio, 2024

Autor: Tomás Noceti

1° Año de Administración

(Metodología de la Investigación)

La inserción laboral en los jóvenes es la clave para pasar a la vida adulta, generar sus propios ingresos y eliminar, de a poco, la dependencia económica con los padres. Además, el tener un trabajo otorga cierto respeto o valoración de la sociedad para con el individuo.      Es decir, el trabajo se puede interpretar como un eje de integración social, el motor para la vida personal y la fuente de participación ciudadana.

Sin embargo, las recientes encuestas realizadas brindan resultados un tanto preocupantes. Por ejemplo, según las últimas estimaciones del Ieral (Fundación Mediterránea), en la población argentina hay 900.000 jóvenes “ni-ni”, es decir, que no estudian ni trabajan.

En el 2014, se presentó el plan PROG.R.ES.AR, pensado para que los jóvenes puedan terminar sus estudios e insertarse laboralmente en la sociedad. Una política pública que permitiría mejorar la situación de los grupos familiares en situación de vulnerabilidad social. Este programa consta de una prestación económica de $900 mensuales para quienes no trabajan o si lo hacen, pero con ingresos menores al salario mínimo y presenten las constancias de estudios. Dos años después, y con más de 700.000 beneficiarios, la situación laboral de la población no muestra grandes variaciones. El porcentaje de las personas entre 18 y 24 años con problemas de inserción laboral era de 52%, mientras que actualmente solo ha subido a 53%, según los últimos datos calculados en un informe reciente sobre la problemática juvenil elaborado por el Ieral.

Para poder comprobar la realidad de estos datos que grandes organizaciones publicaron, me dispuse a realizar una investigación directa en las ofertas laborales brindadas en distintas plataformas y realizando una encuesta a jóvenes de entre 18 y 25 años. Los resultados fueron los siguientes:

Primeramente, el principal problema es que la demanda está muy por encima de la oferta, realizando una simple observación, en las ofertas laborales publicadas en bolsas de trabajo tales como Bumeran, Computrabajo y ZonaJobs, entre otras, buscando personas de entre 20 y 25 años, llegan a tener un promedio de 700 postulaciones, para un sólo puesto asegurado. Y no sólo eso, sino que en dichas publicaciones, el 85% destaca como requerimiento excluyente tener al menos entre 1 y 3 años de experiencia en puestos similares. Dejando sin posibilidad alguna a aquellos que no tuvieron la posibilidad aún de tener su primer empleo.

Por otro lado, los resultados de la encuesta tampoco fueron favorables:

  • El 53% trabaja pero no estudia,
  • el 43% estudia, pero no trabaja,
  • y el 4% restante no trabaja ni estudia.

Además, dentro las devoluciones más de la mitad concordaron en que es casi imposible encontrar un trabajo part-time que pueda dejarles tiempo para estudiar una carrera y al mismo tiempo tener ingresos para solventarla y quizás los viáticos también. La realidad es que hay empresas que brindan la posibilidad de flexibilizar los horarios en base al estudio de los jóvenes, pero para su contratación los requisitos son explícitos y la mayoría no logra ninguno.

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