14 julio, 2024

Este trabajo consistirá en analizar éticamente la conducta de unos funcionarios aduaneros, difundidas en una noticia publicada por el diario La Nación el día miércoles 26 de octubre de 2016. Esta relata que dichos funcionarios habrían buscado la liberación o desbloqueo de contenedores de mercaderías cuyo ingreso a territorio nacional, según se sospecha, habría intentado concretarse entorpeciendo, o aun evadiendo íntegramente el control aduanero.
Sabiendo que estos funcionarios aduaneros tenían como fin ganar más dinero, mediante el contrabando de containers, podemos decir que su conducta no fue jurídicamente correcta y es por eso que hoy deben cumplir con castigos penales; Pero su conducta tampoco fue moralmente correcta, ya que han defraudado normas y conductas estipuladas por la sociedad, agravando esto que sucedió en un ámbito profesional.
El acto realizado por los funcionarios, claramente, fue un acto inmoral, ya que ellos podrían sin ningún problema haber ganado dinero de forma legal y moralmente correcta. Teniendo en cuenta que también, al momento de cometer el ilícito, tuvieron la opción de elegir hacer lo correcto, es decir, nadie los obligo. Hubo muchos aspectos que han influido en estas personas para tomar la decisión de contrabandear la mercadería, como ser la gran cantidad de dinero que iban a ganar.
Ellos tenían como motivo una gran ambición por el dinero, y a partir de eso se plantearon un medio que fue el contrabando de la mercadería. ¿Cómo sería la maniobra? Al parecer, primero detectaban contenedores bloqueados o en situación de rezago, les cambiaban el CUIT o el conocimiento de embarque, y desde la Terminal Portuaria N° 5 y los agentes aduaneros les daban curso por los canales oficiales para destrabar el ingreso al país de contenedores con ropa importada de China, pero que llegó al puerto con las etiquetas cosidas de «industria argentina».
Sería muy interesante plantear como influye la sociedad argentina de hoy en día en la conducta de estos hombres. Cada individuo se anuda de un modo peculiar a una serie de relaciones sociales, y el modo mismo de afirmar, en cada época, o en cada sociedad, su individualidad tiene un carácter social. Hay una serie de cauces que, en cada sociedad, modelan el comportamiento individual: su modo de trabajar, de sentir, etc. Varían de una comunidad social a otra, y, por ello, carece de sentido hablar de individualidad radical al margen de las relaciones que los individuos contraen en la sociedad.
Es decir, hay muchas posibilidades de que el mismo entorno, la misma sociedad, en la que se desempeñaban estos comerciantes, haya influido en su forma de pensar, al realizar una conducta moralmente incorrecta. Y aunque esto pueda influir con tanta fuerza, no justifica el accionar de estos hombres.
En efecto, desde su infancia el individuo se encuentra sujeto a la influencia social que le llega por diversas vías y a la que no puede escapar. Bajo esta variada influencia se van forjando sus ideas morales y sus modelos de conducta moral. Los individuos viven en una atmósfera moral en la que se dibuja un sistema de normas o de reglas de acción. Por todas partes le llega lo dispuesto por la moral establecida, y es tan fuerte su influencia que, en muchos casos, el individuo actúa en forma espontánea, habitual, casi instintiva.
De todo lo expuesto anteriormente podemos deducir una serie de rasgos esenciales de la moral que nos permiten precisar lo que comparte con otras formas de conducta humana, y, a su vez, lo que distingue de ellas:
-La moral es una forma de comportamiento humano que comprende tanto un aspecto normativo (reglas de acción) como fáctico (actos) a dichas reglas
-La moral es un hecho social. Solo se da en la sociedad, respondiendo a necesidades sociales y cumpliendo una función social.
-Aunque la moral tiene un carácter social, el individuo desempeña en ella un papel esencial, ya que exige la interiorización de las normas y deberes en cada hombre singular, su adhesión íntima o reconocimiento interior de las normas establecidas y sancionadas por la comunidad.
-El acto moral, como manifestación concreta del comportamiento moral de los individuos reales, es una unidad indisoluble de los aspectos o elementos que lo integran: motivo, intención, decisión, medios y resultados, razón por la cual su significado no puede encontrarse en uno solo de ellos, con exclusión de los demás.
-El acto moral concreto forma parte de un contexto normativo que rige la comunidad dad, y con respecto al cual adquiere sentido.
-El acto moral, como acto consciente y voluntario, supone una participación libre del sujeto en su realización, que si bien es incompatible con la imposición forzosa de las normas, no lo es con la necesidad histórico-social que la condiciona.

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