25 mayo, 2024

El envase y el embalaje son un componente esencial para el éxito de las exportaciones. Es necesario conservar y proteger los productos, a fin de que lleguen a su destino en perfectas condiciones. A través del proceso de envase y embalaje, también se necesita posicionar, diferenciar y vender el producto, utilizando materiales que respeten las normas vigentes. La calidad del diseño va a estar influenciada por factores políticos, sociológicos y económicos. No se debe ignorar la relación que hay entre la modalidad y el tipo de transporte con la selección adecuada de las características del sistema de embalado.

En el caso de productos como por ejemplo herrajes para obras y muebles, se toma como referencia el procedimiento de una fábrica nacional de estos productos, Sidañez Herrajes, para describir el envasado del producto terminado.

Cada producto se embala dentro de una pequeña bolsa junto con sus componentes (tornillos, bisagras) y luego dentro de una caja, la cual tiene impreso el nombre de Sidañez Herrajes, marcado país de origen (hecho en argentina) y una etiqueta que posee datos como tipo de producto, dibujo del mismo, dimensiones, y cantidad de unidades.

Por último, estas cajas individuales se embalan dentro de cajas de 40x30x30, las cuales tienen impreso el nombre y logo de la empresa, y una etiqueta con el código de los productos y la cantidad de unidades, cliente, sucursal y numero de pedido.

El producto en sí no requiere de ninguna certificación especial por parte de algún organismo. Se requeriría el certificado de origen en caso de que se exporte a un integrante del MERCOSUR.

Ajeno al producto, pero no a una operación de exportación se deberán presentar las certificaciones correspondientes a la NIMF N° 15 (Norma Internacional para medidas Fitosanitarias) que regula el embalaje de madera, incluidos los pallets utilizados en la unitarización y estiba de la carga, para reducir el riesgo de introducción de plagas.

Es fundamental informarse sobre las normas de cada país al que queremos insertar nuestra mercadería, ya que, de no cumplir las exigencias de cada Estado, implicaría en no solo el rechazo al ingreso de ese mercado, sino que también traerá un costo elevado de pérdidas.

 

 

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