23 febrero, 2024

Periodo de sustitución de importaciones: Debido a la crisis económica de 1930 al país se le cierran las principales exportaciones y fuentes de divisas. Por ello se hace necesario un cambio del enfoque, concentrándose en el mercado interno más que en el intercambio con el exterior. El estado comienza  a ejercer un rol mas activo en la economía, interviniendo en los mercados monetarios y de préstamos, fijando mayores aranceles y cupos a las importaciones, y actuando como motor de la demanda. También se forman algunas empresas estatales. Ante estos estímulos se comienzan a canalizar los esfuerzos del sector privado a la producción de bienes de consumo industriales y alejándose algo de la inversión agrícola. Con el triunfo del peronismo en 1946 se produce una explosión  en la industrias, solamente frenados por la necesidades de generar divisas para la adquisición de bienes de capital para la industrias. Se produce en esta etapa una integración de las clases mas bajas al consumo, debido a la política re distributiva del gobierno de Perón, lo que dinamiza aun más la actividad industrial. Lo primordial  de este desarrollo fue la carencia de industrias pesadas y la carencia de recursos energéticos de manera suficiente, por ello se daban ciclos de crecimiento con aumento del poder adquisitivo del salario, lo que llevaba a una mayor demanda de insumos importados para la industria, lo cual traía aparejada con el tiempo una crisis y un ajuste del tipo de cambio lo cual provocaba inflación y caída del salario real, hasta alcanzarse un nuevo equilibrio y una nueva etapa de expansión. La influencia de Inglaterra como potencia distribuidora de capitales disminuye sensiblemente, tomado su lugar Estados Unidos. Las nuevas industrias se concentraron sobre todo en la zona del litoral por lo que el estado interviene activamente para desarrollar otras zonas como Córdoba. Un instrumento de desarrollo y paliativo del la carencia de industria pesada fue la creación de Fabricaciones Militares que producía insumos básicos como hierro y acero, acido sulfúrico, armamentos, etc…. También tenemos el desarrollo de YPF como productora de Petróleo y como generadora de negocios para sus proveedores de insumos, aunque no llegaba a colmar las necesidades energéticas del país. La actividad sindical pasa en la etapa peronista a ser absorbida por este movimiento con diferentes matices, el Estado pasa a regular las relaciones obrero patronales enmarcándolas en los convenios colectivos de trabajo que persisten hasta la actualidad, para asegurar la cooperación mutua. Luego del golpe del 55 el peronismo es proscrito, y se abre la economía a algunas inversiones extranjeras lo que ya había comenzado a insinuarse en la segunda presidencia de Perón. En los años 60 se logra desarrollar los complejos metal mecánicos y petroleoquímicos para abastecer a la industria liviana. Estos años son de conflicto debido a la lucha peronista para poder volver al gobierno, lo cual se consigue en el 73. Esta es una época asignada por la violencia política y además estalla una crisis petrolera internacional que afecta a la economía mundial. En 1976 se produce un golpe de estado en Argentina que instaura un nuevo modelo económico.

Periodo de apertura económica: Con la llegada del proceso al gobierno se produce un cambio en el modelo económico. Se abren las importaciones y se flexibilizan  las relaciones laborales. Además el estado recurre cada vez más al endeudamiento externo para financiarse, y fija pautas cambiarías que facilitan la entrada de capitales especulativos, que invierten solo en negocios financieros. Esto provoca una decadencia de la industria y una baja del poder adquisitivo de los salarios. El país se concentra en exportar comodities y cada vez es necesario generar mayores excedentes para pagar los intereses de la deuda y la fuga de capitales. El país se encuentra expuesto cada vez mas a los vaivenes de los mercados financieros internacionales que provocan periódicas crisis, devaluaciones, y alta inflación. Con el regreso de la democracia en 1983 esta situación no cambia demasiado, pero en la presidencia de Menem se profundiza aun mas la tendencia con la venta a precio muy bajo de las empresas estatales, de esta manera el estado pierde su rol en la economía y se limita a ser un mero recaudador de impuestos que se dedican en gran parte a pagar los intereses de la deuda externa que sigue aumentando. Con los recursos provenientes de estas ventas y de un mayor endeudamiento, se logra un breve periodo de bonanza signado por la paridad peso dólar mediante la ley de convertibilidad, que ayudo a combatir la inflación, pero a su vez le dio un seguro de cambio a las inversiones especulativas. Las industrias se concentran en manos de grandes grupos nacionales que se dedican a actividades de alta tecnificación y poca mano de obra, enfocadas al consumo masivo y a la exportación de commodities muchas de origen agropecuario como los derivados de la soja. En 1998 comienza una serie de crisis internacionales que provocan una fuga de capitales y una recesión, la desocupación se generaliza y llegan a bajar incluso los salarios y jubilaciones de manera real y nominal. Todo esto finaliza en 2001 con un crack del sistema bancario, se congelan los depósitos y la economía colapsa. Ante esto estalla el descontento popular que termina derrocando al gobierno de De la Rua.

2002 – a nuestros días: Ante la crisis en el año 2002 se produce una devaluación y un cese al pago de la deuda externa y un rebote económico ayudado por un clima internacional cada vez mejor para las exportaciones argentinas, registrándose precios record en la soja y otros cereales. Además el estado pasa de una situación de déficit fiscal crónico a un superávit que permite de a poco ir reduciendo la dependencia de los capitales externos. Si esto es parte de un nuevo modelo o una continuación del anterior con viento a favor es algo que aun resta por verse.