19 mayo, 2024

*como comienzo a esta nota decidí obtener información comercial de América latina en relación a todos los cambios positivos y negativos que ocurrieron en el transcurso del tiempo y como afecto esto a los países limítrofes de argentina.
Entre 2002 y 2005, los términos del intercambio mejoraron un 9% para Latinoamérica, fundamentalmente por el aumento de los precios de commodities demandados por China. Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés), los precios de los commodities aumentaron 44,8% entre 2002 y 2005 en dólares corrientes, excluyendo el petróleo. Las bebidas tropicales –café, cacao y té– aumentaron 42%, el arroz 50%, el poroto de soja 29%, el caucho 96% y los minerales y metales, 100%. En ese periodo, el petróleo crudo aumentó 114%. Al mismo tiempo, los precios de las manufacturas de los países desarrollados aumentaron 20% por debajo de los precios citados. Debido a esta relación de precios, los términos del intercambio de los países exportadores especializados en productos primarios mejoraron. El índice de términos del intercambio por grupos de productos de la Unctad muestra cuatro situaciones diferentes: un fuerte aumento de los términos de los exportadores petroleros a partir de 2003 (60% de aumento desde 2002 y 50% desde 2000); un aumento menor en los términos de los exportadores mineros (20% desde 2003); una declinación de los exportadores agrícolas, cuyos términos se encuentran en 2005 algo por debajo de los de 2000; y una caída aún mayor en los términos de intercambio de exportadores de manufacturas (10% desde 2000). En Latinoamérica, la evolución de los precios afectó en forma diferente a cada país según su patrón de producción y exportación. Para aquellos que exportan manufacturas y commodities, como Brasil y México, los cambios fueron poco significativos. Para los productores agropecuarios la situación es muy variada: los términos mejoraron para los exportadores de café, pero empeoraron para los exportadores de soja, como Argentina y Uruguay. Si se compara a América Latina con otras regiones, el impacto del intercambio sobre el ingreso fue relativamente menor. La Unctad calcula que, entre 2003 y 2005, la mejora de los términos del intercambio explicó un aumento de 1,4% del ingreso de América Latina, contra 2,1% en África y 5,9% en Asia Occidental, regiones beneficiadas por una mayor presencia de países petroleros. La primera conclusión, entonces, es que la bonanza de los precios de los productos primarios y la consiguiente mejora en los términos del intercambio tuvieron, en el trienio considerado, un impacto modesto en la región. Esto, además, refuerza la tradicional vulnerabilidad comercial ante los ciclos de los productos primarios. El ciclo de alza de los precios genera beneficios innegables, pero también crea una peligrosa dependencia de bienes cuyos precios están muy atados a la situación económica de los países centrales y, por lo tanto, sufren fluctuaciones más profundas que los precios de los productos industriales que la región importa. Como señala la Comisión Económica para América Latina (Cepal), repitiendo conceptos que tienen décadas de vigencia (y de desatención),los responsables de la política económica en América Latina no han prestado suficiente atención a las posibilidades que ofrecen los recursos naturales para la generación de eslabonamientos, innovación tecnológica y otras externalidades. Las actividades basadas en los recursos naturales tienen tanto potencial como la industria manufacturera para originar alto crecimiento de la productividad.
Nuevas oportunidades
Pese a los esfuerzos desplegados en América Latina para reducir las barreras comerciales, la región ha permanecido más cerrada al comercio que otras regiones de mercados emergentes, y el comercio de la mayoría de los países se sitúa por debajo de los parámetros. Mantenemos una postura realista frente a la posibilidad de lograr mejoras notables, pero a continuación exponemos algunas políticas que podrían resultar útiles:
• Es crucial realizar esfuerzos para penetrar en los grandes mercados, en particular en las economías avanzadas. En un entorno competitivo, se precisan avances más firmes en las reformas estructurales para aumentar las cuotas de participación en los mercados.
• A la región le podría resultar beneficiosa una mayor integración en las cadenas mundiales de valor. Sin embargo, el impacto directo de esa estrategia en el comercio seguirá siendo reducido si la integración no da lugar a un crecimiento sostenido de la productividad, a través de la propagación de conocimientos y un mayor comercio intrasectorial.
• Los acuerdos comerciales no son una varita mágica para fomentar el comercio. Los acuerdos integrales—como pretende serlo el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés)— que reducen tanto las barreras arancelarias como las no arancelarias, que armonizan los marcos regulatorios y en los que participan grandes economías avanzadas y emergentes, deberían generar un efecto positivo a mediano plazo. En cambio, los bloques comerciales con protecciones a escala regional dan la impresión de ser menos prometedores. Los países de América Latina, la mayoría de los cuales no forman parte del TPP, deben tomar medidas para evitar el riesgo de quedar excluidos de los pactos multi-regionales en este panorama de rápida evolución del comercio mundial.

El fin de la época

La fuerte contracción de Sudamérica ha arrastrado hacia abajo el promedio de crecimiento previsto este año para toda América Latina, el cual será negativo:-0,8%.

Los que más y menos crecerán en América Latina en 2016
1. República Dominicana 6%
2. Panamá 5,9%
3. Nicaragua y Bolivia 4,5%
4. Costa Rica 4,3%
5. Perú 3,9%
6. Guatemala 3,5%
7. Honduras 3,4%
8. Paraguay 2,8%
9. Colombia 2,7%
10. El Salvador y México 2,3%
11. Chile 1,6%
12. Haití 1,5%
13. Cuba 1%
14. Uruguay 0,5%
15. Argentina -1,5%
16. Ecuador -2,5%
17. Brasil -3,5%
18. Venezuela -8%

Como vemos Latinoamérica a sufrido muchas altas y bajas comerciales debido a las políticas económicas elegidas por cada país, lo cual eso a la argentina no lo ha beneficiado en absoluto, teniendo que sufrir muchos problemas económicos para poder reflotar esta situación

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