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El Desempleo

El impacto del desempleo en la sociedad.

El instituto de estadísticas y censos INDEC, dio a conocer los resultados principales del mercado de trabajo en argentina e informo que el desempleo subió a 9,3 % de la población en el segundo trimestre del 2016

El desempleo conlleva una disminución de ingresos, por lo tanto produce cambios en el estilo de vida, se vive con la incertidumbre de no saber cuánto tiempo durara esta situación. Y causa consecuencias y cambios de vida radicales.

Una de las mayores tasas corresponde a los partidos del gran buenos aires con el (11,2%)

Algunas de las consecuencias que provoca el desempleo en las personas son:

Deterioro en la salud mental: la población desempleada tiene peor salud mental a diferencia de la población activa, ya que no conseguir un trabajo provoca consecuencias psicológicas en las personas.

El mayor deterioro de la salud mental lo presentan las personas que van de los 30 años de edad a los 50 años.

Y empiezan a sentir una serie de sentimientos que sufren quienes han perdido su trabajo, sentimiento de vergüenza, la persona desempleada suele sentirse avergonzada por la situación que está viviendo y responder a una simple pregunta como ¿de que trabajas? Les produce irritación y malestar sensación de fracaso por no haber logrado permanecer en su trabajo, sin tener en cuenta factores externos que son ajenos a ellos, sentimiento de culpa, muchas veces la persona suele culparse y torturarse por esa situación, pensando que no sirve para el trabajo que es un inútil.

Problemas Familiares: La situación de desempleo de un miembro de la unidad familiar altera las relaciones entre ellos. Si el desempleado es cabeza de familia estas alteraciones se ven agravadas. Algunas causas de inestabilidad familiar pueden ser: reducción de ingresos económicos y pérdida de estatus, también los hijos de las personas desempleadas pueden verse afectados emocionalmente en el estrés, cambios de humor y relaciones con sus compañeros en el ámbito escolar. El estrés psicológico asociado con el desempleo puede provocar violencia y malos tratos. El desempleo actúa como intensificador de las relaciones familiares anteriores, la familia en definitiva puede ser tanto origen de tensión, como de apoyo social.

Marginalidad y discriminación: a nivel social el desempleo genera marginalidad y discriminación, por lo que una persona desempleada se aísla, el desempleado no solo pierde contacto con  las personas y tiende a encerrarse en sí mismo, estar inactivos y no desarrollar ninguna actividad laboral les impide tener un rol social, deja de disfrutar sus actividades, quiere estar solos, tiene actitudes negativas para todo, pierde las esperanzas, y ya no cree en sí mismo.

Esto provoca que muchas personas desempleadas salgan a juntar cartones a las calles a vivir en ellas y a pensar que están destinadas a vivir en esa situación.

Respecto a la discriminación en algunos empleos exigen que la persona cumpla con ciertas cualidades que para ellos son importantes y terminan discriminando y negando la igualdad de posibilidades para acceder a un empleo. Esto suele ocurrirle a personas signadas por la pobreza, a las personas que son víctimas de obesidad o tienen defectos que sufren en su cuerpo, enfermedades como HIV y la epilepsia, discapacidad, nacionalidad si son extranjeras de países vecinos, el aspecto físico y el género, se ven fácilmente expuestos a la discriminación, ya que no son bien recibidas y son fácilmente rechazadas en los puestos de trabajos al que son citados.

Por otra parte las personas que no llegaron a terminar sus estudios son blancos del fenómeno del desempleo como también la falta de experiencia en los jóvenes que terminan el colegio.

Adicciones y delincuencia: un aumento de la tasa de desempleo e incidencia de la pobreza elevan la posibilidad de que el delito crezca.

Existen muchas familias que por la pobreza en la que viven, falta de estudios, por frustración, por falta de dinero o por la desesperación de darles algo de comer a sus familias, cometen errores como salir a robar o unirse a grupos delictivos, ya que no encuentran otra salida u otra forma de solventar sus carencias y las de sus familias. Y terminan convirtiendo en delincuentes producto de la desesperación y del desempleo al no tener dinero en sus bolsillos.

Otra consecuencia son las adicciones en las cuales las personas producto de la depresión o frustración que le genera no poder tener un trabajo, se involucran en el consumo de sustancias y se vuelven rehenes de eso, hasta el punto de salir a robar para satisfacer su adicción.

Depresión y suicidio: el desempleo provoca tristeza y las principales manifestaciones que provoca en las personas son:

Lentitud en el lenguaje y en el pensamiento, lentitud en los movimientos, falta de interés, pensamiento de indefensión, sentimiento de culpabilidad y desprecio hacia uno mismo, disminución de la autoestima, dificultad para tomar decisiones, pensamiento de muerte y suicidio, insomnio, pérdida de peso y apetito y fatiga.

El desempleo de larga duración puede conducir a la desesperanza, está a la depresión y en algunas ocasiones a la decisión extrema del suicidio, buscar trabajo cada día sin encontrar frutos, sin recibir respuestas, o el tener que competir con miles de personas anónimas a través de portales de empleo puede traer la desesperanza, las personas comienzan a pensar que todo lo que intentan no sirve, comienzan a causarles dolor y  a ser perjudicial  para ellos, se dejan arrastrar y ya no se intenta nada, comienzan a caer en una profunda depresión y una de las consecuencias extremas es el suicidio.

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