Stellantis para cuatro plantas en Francia por escasez de baterías para sus eléctricos
La automotriz frenará la producción en octubre por desajustes entre oferta y demanda de vehículos eléctricos. Algunas fábricas se detienen por falta de baterías de gran autonomía, otras por ventas más lentas de lo esperado.
Stellantis va a parar la producción en cuatro de sus cinco plantas de montaje en Francia durante octubre. Las paradas van de cinco días a dos semanas y responden a dos problemas: la falta de baterías para sus vehículos eléctricos de mayor autonomía y una demanda más baja de lo previsto en algunos modelos.
Según la información, la planta de Sochaux (que fabrica los Peugeot 3008 y 5008) estará cerrada del 23 al 30 de octubre por problemas de suministro de baterías. Lo mismo ocurrirá en Rennes, donde se produce el Citroën C5 Aircross, del 22 al 30 del mismo mes. En este caso, la versión de gran autonomía todavía se está desplegando en varios mercados, lo que agrava la escasez.
Mulhouse quedará paralizada del 15 al 30 de octubre por una demanda más lenta de modelos como el Peugeot 308. Por su parte, la planta de Poissy, cerca de París, se detendrá del 19 al 23. La empresa lo describe como un ajuste temporal de producción para alinearse con la demanda real y gestionar inventarios.
El proveedor de baterías es Automotive Cells Company (ACC), joint venture entre Stellantis, Mercedes-Benz y TotalEnergies. ACC había frenado planes de expansión en Italia y Alemania cuando la demanda de eléctricos era baja, pero la situación cambió de forma drástica en los últimos tiempos. Ahora la empresa intenta escalar la producción más rápido de lo planeado.
Desde ACC señalan que su salida de módulos de septiembre ya se acerca a todo lo producido durante 2025 y que están cumpliendo los compromisos con Stellantis. Sin embargo, el desajuste actual genera estos paros que afectan a miles de trabajadores.
Estas paradas en Francia se suman a otras dos semanas de cierre en la planta de Mirafiori, en Turín (Italia), programadas del 19 al 30 de octubre. Allí la empresa citó altos costos energéticos y baja demanda del Fiat 500 híbrido.
El contexto no es el mejor para el grupo: sus acciones acumulan una caída del 59% en lo que va del año, el peor desempeño del Stoxx 600. Este martes, al conocerse la noticia, bajaron otro 3,5%.
Los sindicatos, especialmente la CGT en Francia, criticaron el uso de trabajo a tiempo reducido y pidieron que se mantenga a todo el personal, incluidos los temporarios, y que se aproveche el tiempo de inactividad para capacitar a los trabajadores. El caso de Mulhouse es especialmente sensible porque la planta debe recibir 400 millones de euros de un plan de inversión francés para fabricar tres nuevos modelos a partir de 2029.
En la Argentina y el resto de Latinoamérica, donde Stellantis tiene fuerte presencia con marcas como Peugeot, Citroën, Fiat y Jeep, estos problemas de suministro de baterías y ajustes de producción podrían traducirse en demoras para algunos modelos eléctricos que se importan desde Europa. Aunque la mayoría de la oferta local sigue siendo de combustión o híbrida, el impacto en la transición hacia los vehículos cero emisiones se hace notar.
La automotriz insiste en que se trata de medidas temporales y que no reflejan un cambio estratégico. Sin embargo, el episodio pone en evidencia los desafíos que aún enfrenta la industria para equilibrar la cadena de suministro de baterías con la demanda real del mercado.