Ryanair recorta vuelos y baja su meta de pasajeros por el alto precio del combustible de aviación
La low-cost irlandesa redujo su objetivo en 2 millones de pasajeros para el año fiscal 2027 y ajusta capacidad especialmente en invierno. Los precios del jet fuel disparados por el conflicto en Oriente Medio obligan a recalcular todo.
Ryanair anunció que reducirá su meta de pasajeros para el año fiscal 2027 en dos millones, quedando en 214 millones en lugar de los 216 millones previstos originalmente. El ajuste se concentra sobre todo en los meses de invierno, el período históricamente menos rentable para las aerolíneas.
El motivo principal es el precio del combustible de aviación, que según la propia compañía cotiza alrededor de los 140 dólares por barril. Aunque Ryanair tiene cubierto el 80% de sus necesidades para este ejercicio a 67 dólares, la cobertura cae drásticamente al 15% en los próximos 12 meses. Eso podría hacer que su factura de combustible casi se duplique, pasando de 5.400 millones a casi 10.000 millones de dólares para el año que termina en marzo de 2028.
En el año fiscal 2026 transportó 208,4 millones de personas. Ahora, con la capacidad recortada, espera reducir sus pérdidas de invierno de entre 70 y 100 millones de euros, frente a los 600 millones que perdió el invierno anterior. La empresa ya había retirado cinco aviones de su base en Charleroi (Bélgica) en julio y eliminado dos millones de asientos en Bruselas.
A pesar del ajuste, Ryanair sigue esperando un año rentable, aunque el beneficio neto después de impuestos quedará por debajo del récord del año pasado y se ubicaría en torno a los 2.200 millones de euros. La compañía considera que es demasiado pronto para dar una previsión más firme.
El contexto global no ayuda: el conflicto en Oriente Medio sigue presionando la cadena de suministro de petróleo y mantiene altos los precios del jet fuel. Ryanair, que históricamente ha sido una de las aerolíneas europeas con mejor cobertura de combustible, está llegando al límite de lo que puede absorber.
Desde la empresa creen que otras aerolíneas con peor cobertura se verán obligadas a recortar capacidad o incluso tendrán problemas para sobrevivir al invierno. Eso reduciría la oferta en el mercado europeo de corto radio y permitiría a Ryanair subir tarifas. “Si los altos precios del petróleo continúan hasta el verano de 2027, las tarifas aéreas aumentarán sustancialmente”, señalaron.
En la práctica, esto significa que quienes planeaban volar con Ryanair este invierno pueden encontrarse con menos opciones o precios más altos. La aerolínea todavía no detalló qué rutas específicas se verán afectadas, pero todo indica que el ajuste será selectivo y enfocado en los tramos menos rentables.