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Renfe reduce 100.000 plazas en el Madrid-Valencia por problemas con los trenes Talgo Avril

La operadora retira seis Avril de la línea de alta velocidad por grietas y vibraciones. Los reemplaza por trenes más antiguos con menos asientos, lo que afecta la capacidad y la competencia en uno de los corredores clave de España.

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Renfe reduce 100.000 plazas en el Madrid-Valencia por problemas con los trenes Talgo Avril
Xataka — Tecnología en Español

Renfe ya está pagando el costo de apostar fuerte por los trenes S-106 de Talgo, conocidos como Avril. La compañía decidió retirar seis de los doce trenes que operaban en la línea de alta velocidad Madrid-Valencia y reemplazarlos por unidades de la serie 112, más antiguas y con menor capacidad.

El cambio implica unas 100.000 plazas menos en total en ese corredor. Los Avril ofrecen 581 plazas en configuración AVLO (low cost) y 507 en servicio AVE. Las series 112, en cambio, bajan a 428 y 365 plazas respectivamente. Es una pérdida significativa en uno de los corredores más transitados del país.

La decisión llega después de que el sindicato SEMAF denunciara durante más de un año vibraciones excesivas al circular con los Avril. Los maquinistas redujeron la velocidad de forma preventiva y finalmente lograron que se retiraran las unidades. Renfe había insistido en que podían circular a 300 km/h sin comprometer la seguridad, pero los conductores tienen la última palabra.

Este no es el primer problema de los Avril. En el verano de 2025 ya se detectaron grietas en las unidades que operaban en el Madrid-Barcelona, lo que obligó a sacarlas de circulación. Ahora se repite la situación en la línea andaluza y, como medida precautoria, también se afectó el corredor levantino.

Los trenes de Talgo prometían ser ideales para España: son los únicos que pueden cambiar de ancho ibérico a internacional sin problemas, lo que permite operar sin transbordos en rutas como la gallega y aumentar el tráfico. Llegaron tarde, con críticas a la calidad de materiales y ya acumularon fallos de software, paradas inesperadas y ahora estos problemas estructurales.

En la práctica, esto debilita a Renfe justo donde más necesita competir. En el corredor Madrid-Valencia y el andaluz, el precio es un factor clave y AVLO juega un rol importante frente a Ouigo e Iryo. Al reducir capacidad y, en algunos casos, eliminar el servicio low cost, la operadora pierde competitividad.

El episodio vuelve a poner en el centro el debate sobre la fabricación nacional de trenes de alta velocidad. Talgo tenía todo para ser la solución perfecta, pero los problemas recurrentes obligan a Renfe a buscar alternativas, incluso en el extranjero. Mientras tanto, los Avril siguen acumulando paradas y revisiones exhaustivas.

Para los pasajeros que viajan habitualmente entre Madrid y Valencia, esto se traduce en menos asientos disponibles, posibles subas de precio por menor oferta y, en el peor caso, más dificultades para conseguir plaza en horarios pico. No es el escenario ideal para un corredor que sigue creciendo en demanda.

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