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Meta, la nueva tabacalera: 29 estados de EE.UU. la acusan de crear adicción en menores

Un juicio histórico compara a Facebook e Instagram con las cigarreras de los 70. Los fiscales aseguran que Meta sabía que generaba adicción en chicos pero priorizó el tiempo de uso y la publicidad. La posible multa es millonaria y podría forzar cambios en el diseño de las apps.

Publicado el 20 de agosto de 2026, 08:00 hs

Instagram y la salud mental adolescente: qué muestran los documentos y qué podemos hacer

Un grupo de 29 estados de Estados Unidos acaba de llevar a Meta a uno de los juicios más importantes de su historia. La acusación es clara: Facebook e Instagram fueron diseñados de forma deliberada para generar adicción en niños y adolescentes, a pesar de que la empresa conocía los daños que eso provocaba.

El fiscal general de California, Ron Bonta, no se anduvo con rodeos y lo llamó “el momento tabaco” de Meta. La analogía es potente: durante décadas las tabacaleras negaron los riesgos de la nicotina mientras sabían perfectamente lo que hacían. Ahora los estados quieren contar una historia parecida sobre el scroll infinito, los videos que se reproducen solos, las notificaciones constantes y los algoritmos que recomiendan contenido adictivo.

Según la demanda, Meta priorizó siempre el crecimiento y el engagement por encima de la protección de los menores. Arturo Béjar, ex director de ingeniería de la compañía y uno de los testigos clave, declaró que las medidas de seguridad quedaban en segundo plano cuando chocaban con el objetivo de que la gente pasara más tiempo en las apps.

El juicio, que se espera que dure unas seis semanas, lo decidirá la jueza federal Yvonne González Rogers. El jurado solo tiene rol consultivo. La cifra que manejan los demandantes ronda los 200.000 millones de dólares, aunque Meta advierte que una interpretación más agresiva podría llegar a 1,4 billones, es decir, prácticamente el valor de mercado actual de la empresa.

Lo que viene después del veredicto

Más allá de la multa, lo realmente relevante es si la jueza ordena cambios obligatorios en el diseño de Facebook e Instagram. Eso incluiría modificar o eliminar funciones como el scroll infinito, los contadores de likes, la reproducción automática o los algoritmos que mantienen a los usuarios pegados a la pantalla.

En marzo de este año ya hubo un fallo en Los Ángeles donde un jurado consideró responsables a Meta y a YouTube en un caso similar y les impuso una indemnización de seis millones de dólares. Hay miles de demandas pendientes en todo el país. Si se acumulan fallos en esta línea, se podrían sentar precedentes que obliguen a toda la industria a repensar cómo diseña sus productos.

La defensa de Meta

La compañía niega rotundamente haber creado plataformas adictivas a propósito. Argumenta que la relación entre el uso de redes sociales y los problemas de salud mental es compleja, multifactorial y que la acusación simplifica demasiado la evidencia científica. No es lo mismo que el tabaco, donde la causalidad entre consumo y cáncer está ampliamente demostrada.

Sin embargo, los correos internos y documentos que se presenten en el juicio serán clave. Si queda probado que Meta conocía los riesgos y decidió no actuar para no perder ingresos publicitarios, la posición de la empresa se complicará mucho.

¿Qué pasa en Argentina y la región?

Aunque el juicio se da en Estados Unidos, el impacto puede llegar a nuestro país. En Argentina cada vez hay más preocupación por el uso de redes en menores, y reguladores de varios países de la región siguen con atención lo que ocurre. En Europa ya se avanza con restricciones de edad y verificaciones de identidad, aunque esas medidas también generan debates sobre privacidad.

Para las familias locales, el veredicto puede servir como antecedente si en algún momento se decide avanzar con regulaciones más estrictas. Mientras tanto, la recomendación sigue siendo la misma de siempre: hablar abiertamente con los chicos sobre el tiempo que pasan en pantalla y usar las herramientas de control parental que ofrecen las propias plataformas.

El negocio sigue fuerte

Hasta ahora el proceso judicial no tuvo ningún efecto visible en los números de Meta. Facebook e Instagram siguen siendo máquinas imparables de publicidad. Ya vimos en el pasado que escándalos de privacidad, Cambridge Analytica o filtraciones de datos no lograron frenar el crecimiento de la compañía a largo plazo.

Queda por ver si esta vez la jueza González Rogers va más allá de la multa y obliga a cambiar de verdad los mecanismos que hacen que tanto chicos como adultos nos quedemos horas scrolleando. Porque al final, como pasó con las tabacaleras, puede que la presión legal termine obligando a Meta a ponerle límites a su propio producto.

Tip importante: si sos padre o madre, revisá ahora mismo las configuraciones de tiempo en pantalla y privacidad de las cuentas de tus hijos en Instagram y Facebook. Mejor prevenir que tener que lamentar después.

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