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Los chips chinos para IA se encarecen hasta un 50% por la falta de memoria HBM

La escasez global de memoria de alto ancho de banda (HBM) está haciendo subir los precios de los chips para inteligencia artificial fabricados en China. Huawei, Cambricon y otros rivales locales ven cómo sus tarjetas Ascend y nuevos procesadores cuestan entre 20% y 50% más de lo previsto.

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Red neuronal abstracta con nodos de luz conectados
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

La memoria HBM se convirtió en el cuello de botella que nadie previó. Aunque China invirtió miles de millones en Huawei, SMIC, Cambricon y otras empresas para desarrollar chips propios que compitan con Nvidia, el ingrediente clave que hace que esos chips sean realmente útiles escasea en todo el mundo.

Se trata de la memoria de alto ancho de banda (HBM), esencial tanto para entrenar como para ejecutar modelos de inteligencia artificial con la menor latencia posible. Solo tres empresas —Samsung, SK Hynix y Micron— controlan casi todo el mercado, y ninguna logra producir lo suficiente para satisfacer la demanda de los hiperescaladores.

En China la situación es todavía más complicada. Las restricciones estadounidenses a la exportación de tecnología avanzada obligan a los fabricantes locales a recurrir al mercado gris, donde los precios de la HBM se multiplican. El resultado es directo: los chips terminados se encarecen a toda velocidad.

El caso más visible es el de Huawei. Sus tarjetas Ascend son la referencia del ecosistema chino de IA y el corazón de varios superclústers. La nueva Ascend 950DT, que integra procesador y memoria en un mismo módulo y estaba prevista para este último trimestre de 2026, llegará con un precio de alrededor de 37.250 dólares. Eso representa entre un 20% y un 50% más de lo que Huawei manejaba hace apenas dos meses.

No es un caso aislado. Cambricon también está ajustando al alza el precio de su próximo chip entre un 20% y un 30%. Empresas como MetaX e Iluvatar CoreX reportan incrementos en rangos similares. Y los modelos ya existentes no se salvan: el Ascend 950PR de Huawei subió de 60.000 a 80.000 yuanes en lo que va de 2026, mientras que el Ascend 910C pasó de 90.000 a más de 110.000 yuanes.

Esta dinámica no es exclusiva de China. La reciente presentación de Apple mostró que incluso los iPhone 18 Pro se encarecen porque la memoria RAM se transformó en el componente más costoso. Lo mismo ocurre con chips que ya llevan tiempo en el mercado: la inflación de la HBM afecta a todos por igual.

Los fabricantes chinos intentan reaccionar fabricando su propia memoria HBM. Huawei anunció que comenzará a usar una versión propia, aunque todavía sin detalles técnicos concretos. El problema es que construir capacidad de fabricación de este tipo no se logra de un día para el otro. Requiere salas limpias, procesos especializados y tiempos que no siguen el ritmo vertiginoso de la demanda de IA.

CXMT, el principal fabricante chino de memoria avanzada, también está subiendo precios porque, al igual que sus competidores surcoreanos y estadounidenses, no da abasto. China tiene como objetivo cuadruplicar su capacidad de cómputo para 2030, pero la escasez física de HBM se transformó en un freno más poderoso que las propias sanciones geopolíticas.

Mientras tanto, gigantes locales como ByteDance y Tencent aceleran su propia fabricación de chips para IA, lo que suma todavía más presión sobre el escaso stock disponible. El mercado chino de IA, que llegó a valer unos 50.000 millones de dólares gracias a la ausencia temporal de Nvidia, ahora enfrenta un freno que afecta por igual a todos los jugadores.

A corto y medio plazo no se vislumbra una solución mágica. La fabricación de memoria HBM lleva años escalar y los tiempos de construcción de nuevas fábricas no coinciden con la explosión actual de la demanda. Por ahora, el oxígeno que China esperaba para su industria de chips se volvió, literalmente, 50% más caro.

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