Intel vende todos los chips de notebooks baratas que produce
El CFO de Intel confirmó que la demanda por los procesadores Wildcat Lake supera ampliamente la oferta disponible. En medio de la escasez de memoria RAM, estos chips económicos impulsan notebooks Windows a precios accesibles.
Intel está vendiendo absolutamente todos los chips de notebooks baratas que logra fabricar. Durante su última llamada de earnings, el CEO Lip-Bu Tan y el CFO David Zinsner confirmaron que la demanda por los procesadores Wildcat Lake supera por amplio margen la oferta disponible.
Hasta ahora, los chips de gama baja de Intel competían en un segmento saturado y con precios cada vez más ajustados. Ahora, según el propio CFO, “se vendieron todos” y el crecimiento es “significativo”. El timing es clave: llegan justo cuando el mercado busca opciones más económicas ante el aumento de precios de las PCs impulsado por la falta de componentes.
Estos procesadores Wildcat Lake ya aparecen en modelos como el nuevo Dell XPS 13 y el HP Omnibook 5 14, notebooks Windows que intentan competir en precio con alternativas como la MacBook Air. Sus precios iniciales son atractivos, aunque suelen llegar con apenas 8 GB de RAM, cantidad que en Windows genera cuellos de botella evidentes para muchos usuarios.
El problema de fondo es la memoria. Zinsner fue claro: “No seamos optimistas respecto del próximo año en términos de memoria”. La empresa espera que la escasez se mantenga durante 2027 y recién podría mejorar en 2028. Es una visión algo más optimista que la de SK Hynix, que prevé que la crisis de RAM se extienda hasta 2030.
El CEO Lip-Bu Tan también reconoció que la industria de PCs atraviesa una de las mayores escaseces de suministro de su historia, impulsada paradójicamente por la enorme demanda de “super inteligencia” para entrenar modelos de IA. A pesar de eso, Zinsner insistió en que “creemos que la PC va a vivir una renaissance a pesar de esto”.
Para el usuario argentino o latinoamericano que busca una notebook nueva, el dato concreto es que las opciones con Wildcat Lake ofrecen el precio más bajo posible en Windows, pero con el riesgo de quedarse corto en memoria. Si la tendencia se mantiene, es probable que veamos más lanzamientos en este segmento durante los próximos meses, aunque siempre con la limitación de los 8 GB de RAM que hoy se están volviendo el cuello de botella principal.
La pregunta es si estos chips logran sostener la demanda cuando el usuario final se enfrenta a una máquina que, en la práctica, puede sentirse lenta para multitarea o uso de IA local. Intel apuesta a que sí. El mercado, por ahora, está respondiendo comprando todo lo que la compañía logra fabricar.