Apple condenado a pagar US$ 5.700 millones por patentes de háptica
Un jurado federal en San Diego falló a favor de Taction Technology y le otorgó una de las indemnizaciones más altas de la historia por infracción de patentes de vibración táctil que Apple usa en sus dispositivos.
Un jurado federal en San Diego condenó a Apple a pagar más de 5.700 millones de dólares en daños a Taction Technology, una empresa especializada en tecnología háptica. El fallo se conoció este sábado 26 de septiembre de 2026 y se trata de una de las indemnizaciones por infracción de patentes más elevadas que se hayan registrado.
Taction había iniciado la demanda en 2021, alegando que Apple infringió dos patentes estadounidenses: la número 10.659.885 y la 10.820.117. Ambas protegen tecnología de transductores táctiles basados en vibración que permiten a los usuarios “sentir” las interacciones en teléfonos, tablets y otros dispositivos.
Según los abogados de Taction, Apple integró esta tecnología en varios de sus productos sin licencia, principalmente en los motores hápticos que se usan en iPhone, iPad y MacBook. El jurado consideró probada la infracción y fijó el monto en más de 5.700 millones de dólares.
La cifra es llamativa incluso para los estándares de litigios de patentes en Estados Unidos. Para ponerla en contexto, supera con creces la mayoría de las compensaciones históricas en casos de tecnología y podría tener impacto en el precio de los dispositivos de Apple si finalmente se mantiene tras las apelaciones que, sin duda, vendrán.
Desde Buenos Aires, el caso se sigue con atención porque la tecnología háptica ya forma parte cotidiana de los dispositivos que usamos en Argentina. Desde la vibración al recibir un mensaje hasta el feedback táctil del teclado en pantalla, esa sensación que damos por sentada podría estar en el centro de un conflicto de patentes millonario.
Apple todavía no hizo comentarios públicos sobre el veredicto. Es esperable que la compañía apele la decisión y busque reducir o anular el monto. Estos juicios suelen extenderse varios años antes de llegar a un acuerdo o a un fallo definitivo.
El caso vuelve a poner en discusión cómo se protegen las innovaciones en háptica, un campo que ganó mucha relevancia con los celulares y wearables. Para los usuarios de Latinoamérica, la pregunta práctica es si esto terminará afectando el precio de los iPhone o si se resolverá en una licencia que permita seguir usando la tecnología sin grandes cambios.
Por ahora, el veredicto es solo el primer round. La historia judicial de patentes contra Apple suele terminar en negociaciones confidenciales que rara vez llegan a cobrarse las cifras astronómicas que anuncian los titulares.