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NVIDIA y el desvío ilegal de servidores Blackwell a China: nueve acusados en Taiwán

La Fiscalía de Keelung imputó a nueve personas, entre ellas empleados de NVIDIA Taiwan y Super Micro, por exportar ilegalmente 74 servidores B300 a clientes chinos. El caso expone las dificultades para controlar el destino final de la tecnología de IA de alta gama.

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NVIDIA y el desvío ilegal de servidores Blackwell a China: nueve acusados en Taiwán
Xataka — Tecnología en Español

La Fiscalía del Distrito de Keelung, en Taiwán, acaba de acusar formalmente a nueve personas por un esquema que terminó desviando 74 servidores equipados con tecnología NVIDIA Blackwell B300 hacia clientes en China, violando los controles de exportación.

Ocho de los imputados están vinculados directamente al supuesto fraude en la exportación de servidores de IA de alta gama. Entre ellos hay un empleado de NVIDIA Taiwan y dos de Super Micro Taiwan. El noveno acusado forma parte de otra rama del caso relacionada con el vaciamiento patrimonial de una distribuidora. Importante: las acusaciones son contra personas concretas, no contra las compañías como tales.

Según la investigación, el pedido original era de 130 servidores Super Micro con GPUs B300. La documentación indicaba que se instalarían en un centro de datos alquilado en Taiwán y que no serían reexportados. Sin embargo, los fiscales sostienen que varios acusados ya sabían durante una inspección en septiembre de 2025 que ese lugar no tenía ni el espacio, ni la potencia eléctrica ni el ancho de banda necesarios para semejante equipamiento.

Pese a las señales de alerta, Super Micro aceptó el pedido en tres tandas: 2, 64 y 64 servidores. De esos 130, 74 terminaron en China por rutas diversas: 16 fueron directo, 50 pasaron por Indonesia y ocho viajaron vía Japón y Hong Kong. Los 56 restantes fueron detectados por aduanas taiwanesas, que exigieron licencia de exportación de mercancías estratégicas; la operación se frenó y los equipos quedaron en Taiwán.

El B300 forma parte de la familia Blackwell Ultra, pensada para cargas de inteligencia artificial muy exigentes. Precisamente por eso está sujeto a fuertes controles de exportación de Estados Unidos cuando el destino es China. Taiwán también aplica su propio régimen de mercancías estratégicas. Aunque las reglas no prohíben de forma absoluta todos los chips de NVIDIA, exigen licencias, verificaciones de usuario final y revisiones caso por caso.

El incentivo económico es claro. Según datos que Reuters publicó en abril, un servidor B300 en China se llega a vender cerca de un millón de dólares, casi el doble de los 550.000 dólares que vale de referencia en Estados Unidos. Esa brecha genera una prima importante. La Fiscalía atribuye a dos de los acusados más de 21,2 millones de dólares en beneficios ilícitos por los 74 servidores que sí llegaron a destino.

Este caso pone en evidencia un problema estructural. NVIDIA diseña sus chips pero no los fabrica: encarga la producción a socios como TSMC, que opera entre Taiwán y Estados Unidos. Luego empresas como Super Micro arman los servidores completos que pasan por distribuidores, centros de datos y compradores finales. Los controles de exportación no se limitan a la primera venta; intentan seguir la cadena hasta el usuario final. Pero como muestra este episodio, mantener esa trazabilidad es extremadamente complejo.

Para los emprendedores y startups de la región que usan o piensan usar infraestructura de IA, el mensaje es doble. Por un lado, confirma que la tecnología de vanguardia sigue teniendo restricciones fuertes y precios inflados en ciertos mercados. Por otro, refuerza la importancia de proveedores y cadenas de suministro transparentes, sobre todo cuando se trata de hardware crítico para entrenar o inferir modelos.

En un ecosistema como el argentino o latinoamericano, donde el acceso a GPUs de última generación ya es complicado por costos, logística y tipo de cambio, estos desvíos ilegales terminan encareciendo aún más el hardware legítimo y complicando las cosas para quien quiere jugar dentro de las reglas.

Fuente: Xataka

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