La IA asusta al mundo: la mayoría la ve como amenaza para los empleos
Según una encuesta global de Pew Research, en 37 países la gente teme que la inteligencia artificial destruya puestos de trabajo y aumente la desigualdad. Qué piensan los argentinos y qué podés hacer para no quedarte atrás.
La inteligencia artificial genera más miedo que entusiasmo en buena parte del planeta. Eso es lo que revela una encuesta de Pew Research realizada entre febrero y mayo de 2026 a más de 42.000 personas en 37 países. El resultado principal es claro: la mayoría ve a la IA como una amenaza para los empleos.
En casi todos los países encuestados, más de la mitad de las personas cree que la IA va a desplazar trabajadores y aumentar la brecha entre ricos y pobres. El temor es mayor en economías emergentes y también en naciones desarrolladas donde la automatización ya se siente en sectores como manufactura, atención al cliente y creación de contenido.
En Argentina el sentimiento no es muy distinto. Aunque la encuesta no detalla datos por país, las conversaciones en redes y en pymes locales muestran la misma preocupación: ¿qué va a pasar con los trabajos de community manager, atención telefónica, redacción de textos o incluso tareas administrativas que hoy hace una persona?
El estudio llega en un momento en el que herramientas como ChatGPT, Claude y Gemini ya están integradas en flujos de trabajo cotidianos. Muchas empresas las usan para ganar productividad, pero los trabajadores se preguntan si esa productividad no terminará reemplazándolos.
¿Miedo justificado o exagerado?
La historia de la tecnología muestra que las olas de automatización siempre destruyen algunos empleos pero crean otros. Lo que cambia con la IA generativa es la velocidad y el tipo de tareas que afecta: no solo trabajos repetitivos, sino también aquellos que requieren creatividad, redacción o análisis básico.
En Buenos Aires, varias startups ya reemplazaron parte de sus equipos de soporte o de generación de contenido por IA. Al mismo tiempo, otras están contratando gente que sepa usarla bien. La diferencia está en la capacidad de adaptarse.
Qué podés hacer desde hoy
En vez de esperar que pase la ola, la mejor estrategia es subirse a ella. Aprender a usar IA no requiere ser programador. Con saber escribir buenos prompts (las instrucciones que le das a la herramienta) ya podés multiplicar tu productividad.
Si trabajás en marketing, probá pedirle a Claude o ChatGPT que te genere 10 ideas de copies para Instagram y luego las adapte a tu tono de marca. Si sos administrativo, usá la IA para automatizar respuestas frecuentes o resúmenes de mails largos. Si tenés un negocio, generá descripciones de productos o planes de redes en minutos.
La encuesta de Pew también muestra que la gente que ya usa IA regularmente tiene menos miedo y más expectativas positivas. El conocimiento reduce la ansiedad.
El rol de las empresas y el Estado
En Argentina, donde el mercado laboral ya es frágil, el desafío es doble. Las pymes necesitan herramientas accesibles (preferentemente en español y con planes gratuitos o baratos) y los trabajadores necesitan capacitación real, no solo slogans.
Programas de reconversión, cursos cortos y gratuitos sobre uso práctico de IA y políticas que fomenten la creación de nuevos roles serían medidas concretas. Mientras tanto, cada uno tiene que moverse por su cuenta.
La IA no va a desaparecer. Tampoco va a reemplazar a todas las personas, pero sí va a reemplazar a las personas que no sepan usarla. Esa parece ser la gran enseñanza de esta encuesta global.
Lo que viene no es un futuro sin trabajo, sino un futuro donde el trabajo cambia de forma. Los que entiendan cómo colaborar con la IA en lugar de competir contra ella van a tener una ventaja clara. El miedo es comprensible, pero la acción es más útil.