NASA busca que la industria privada salve al telescopio Hubble
El icónico observatorio orbital corre riesgo de caer a la Tierra en la década de 2030. La agencia espacial abrió una convocatoria a empresas privadas para extender su vida útil y seguir haciendo descubrimientos.
El Telescopio Espacial Hubble, uno de los instrumentos científicos más importantes de las últimas décadas, necesita una mano amiga para no terminar sus días cayendo a la Tierra. Sin una maniobra que eleve su órbita, el observatorio podría reingresar a la atmósfera entre principios y mediados de la década de 2030.
NASA no tiene planes inmediatos de enviar una misión tripulada o robótica propia para darle ese impulso, por eso decidió abrir la puerta a la industria comercial. A través de un Request for Information (RFI), la agencia busca propuestas innovadoras y rentables de empresas privadas que puedan extender la vida útil del telescopio que ya está en órbita.
El administrador de NASA, Jared Isaacman, explicó que Hubble todavía tiene ciencia importante por delante y que vale la pena explorar todas las opciones razonables. “Si hay formas innovadoras y de bajo costo para extender la vida de un activo que ya está en órbita, se lo debemos a los contribuyentes estadounidenses y a la comunidad científica”, señaló.
Mantener Hubble activo significaría más descubrimientos, más datos sobre el universo y la posibilidad de seguir expandiendo nuestro conocimiento. El telescopio ha revolucionado la astronomía desde su lanzamiento en 1990, permitiendo observar galaxias lejanas, nebulosas, exoplanetas y fenómenos que antes eran invisibles.
La convocatoria estará abierta hasta el 30 de noviembre de 2026 a las 15:00 ET. Las empresas interesadas pueden presentar ideas que incluyan misiones de servicio, vehículos de reabastecimiento de combustible orbital o cualquier solución creativa que permita elevar la órbita del Hubble sin poner en riesgo su delicada instrumentación.
Este llamado se enmarca en la creciente madurez de la industria espacial comercial. Empresas como SpaceX, Blue Origin y otras startups de satélites ya demostraron capacidad para operar en órbita baja, realizar acoplamientos y extender la vida de satélites. NASA espera que alguna de estas compañías pueda ofrecer una solución más económica que una misión tradicional de la agencia.
Por ahora no hay detalles sobre costos ni plazos de ejecución, solo se busca recopilar información preliminar. Una vez evaluadas las propuestas, la agencia decidirá si avanza hacia un contrato formal o una misión específica.
El Hubble no está en peligro inmediato, pero la gravedad sigue tirando de él. Cada año pierde altura y, sin una corrección, eventualmente entrará en la atmósfera y se desintegrará. Salvarlo representaría no solo un logro técnico sino también la continuidad de un instrumento que sigue produciendo ciencia de primer nivel incluso después de más de 35 años en el espacio.
La comunidad científica mundial sigue de cerca este proceso. Muchos proyectos actuales y futuros dependen de observaciones complementarias que solo Hubble puede brindar en ciertas longitudes de onda.
Si alguna empresa logra presentar una propuesta viable, podría marcar un precedente importante: el uso de soluciones comerciales para mantener activos espaciales emblemáticos que de otra forma tendrían que ser abandonados.