Hace 75.000 años una lanza atravesó el pecho de un neandertal: evidencia de violencia y cuidados
El análisis de los restos de Shanidar A en Irak revela la herida letal más antigua conocida por lanza de madera y confirma que el individuo había sobrevivido años a una lesión facial grave, lo que sugiere que sus pares lo cuidaron.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge analizó los restos de un neandertal que murió hace unos 75.000 años en la cueva de Shanidar, en el Kurdistán iraquí. El individuo, conocido como Shanidar A, tenía alrededor de 45 años y recibió un impacto de lanza de madera que le perforó el pecho, atravesó el pulmón izquierdo y probablemente dañó grandes arterias.
La herida, de unos 15 milímetros en la escápula, muestra fragmentos de hueso desplazados y fracturas radiales que permitieron reconstruir la trayectoria: entró de arriba abajo por la parte delantera, con una dirección compatible con un golpe dirigido al corazón. Este hallazgo representa la evidencia más antigua conocida de violencia interpersonal letal con lanza de madera en el registro fósil de homininos.
Pero la historia del individuo no termina ahí. Tiempo antes había sobrevivido a un golpe violento en la cara que le desfiguró el rostro y le destrozó varios dientes. El sarro acumulado en la raíz expuesta de un diente partido indica que vivió al menos un año más con esa lesión, lo que implica que alguien tuvo que ayudarlo a alimentarse y cuidarlo durante ese tiempo.
Según el comunicado de la Universidad de Cambridge, este esqueleto muestra las dos caras de la humanidad ya en el Paleolítico medio: la violencia y la compasión. Emma Pomeroy, una de las autoras del estudio, destaca que para sobrevivir a una herida así era necesario el apoyo del grupo.
La cueva de Shanidar es clave en la paleoantropología. Desde los años 50 se han encontrado allí diez individuos neandertales, incluido Shanidar 1, que también había sobrevivido a lesiones graves. Desde 2015 el equipo de Cambridge sumó tres individuos más en lo que parece un lugar de depósito funerario intencionado, detrás de una gran roca, lo que sugiere comportamientos simbólicos repetidos a lo largo del tiempo.
Graeme Barker, profesor de Cambridge y director de la excavación, señaló que las evidencias de violencia sistemática son extremadamente raras en la prehistoria profunda, y la mayoría proviene de comunidades agrícolas miles de años más tarde. Esto desafía el viejo estereotipo del neandertal como ser bruto y sin empatía.
Los investigadores consideran que la interpretación más sencilla es un acto de violencia deliberada entre neandertales, aunque no descartan del todo un accidente de caza. La precisión de la herida y la fuerza necesaria hacen más probable el primer escenario.
Encontrar pruebas de armas de madera de hace tanto tiempo es excepcional porque la madera rara vez se conserva. Existen otros hallazgos, como las lanzas de Schöningen en Alemania de hace 200.000 años o las de Capellades en Barcelona de hace 40.000 años, pero son casos aislados en entornos con condiciones especiales de preservación.
Este descubrimiento refuerza la idea de que los neandertales tenían comportamientos complejos, incluyendo cuidados a heridos y prácticas funerarias, mucho antes de lo que se pensaba. Shanidar sigue siendo una ventana única para entender mejor a nuestros primos extintos.