Después de 35 años volvieron a excavar un teatro romano en Málaga y hallaron una grada casi intacta
Un equipo de arqueólogos retomó las excavaciones en Singilia Barba, cerca de Antequera, y encontró bloques del graderío medio en excelente estado de conservación. El hallazgo permite estudiar cómo era el teatro y la vida en la Bética romana.
Un equipo de arqueólogos retomó las excavaciones en el antiguo teatro romano de Singilia Barba, ubicado a unos siete kilómetros de Antequera, Málaga. Después de 35 años sin campañas sostenidas, el trabajo de este mes de septiembre reveló una grada casi intacta y un espectacular nivel de derrumbe que conserva los elementos en la posición en que cayeron.
El sitio, que formaba parte de una ciudad romana con foro, circo y necrópolis, mide unos 52 metros de diámetro. Los sillares del graderío medio aparecieron en un estado de conservación mejor de lo habitual, lo que lo posiciona como uno de los teatros romanos mejor conservados de Andalucía.
Según explicaron el profesor Luis Romero Novella y el investigador Sergio España-Chamorro, este “espectacular nivel de derrumbe” es una gran noticia porque los bloques no fueron movidos, reutilizados ni robados. Eso da pistas valiosas sobre cómo se derrumbó el edificio y permite reconstruir su arquitectura original.
Singilia Barba está documentada desde el siglo III a. C. y aparece mencionada por autores como Plinio, Ptolomeo y en el Itinerario de Antonino. Entre 1985 y 1991 la Universidad de Málaga ya había excavado parte del foro, los templos, la basílica y las gradas superiores del teatro. Pero las investigaciones se interrumpieron a principios de los 90 y desde entonces solo hubo campañas puntuales.
El lugar se encuentra en el Cortijo del Castillón y forma parte del conventus Astigitanus, en la antigua vía que unía Gades con Corduba. Aunque la ciudad romana de Singilia Barba es una de las mejor conservadas de Andalucía, la falta de un plan de excavaciones continuo la mantuvo relativamente olvidada, incluso para muchos vecinos de Antequera.
Este nuevo hallazgo es solo el comienzo. Todavía falta estudiar en detalle el tamaño exacto, la arquitectura completa y el resto del graderío. Las próximas campañas prometen seguir revelando cómo era la vida cotidiana en la Bética romana a través de sus edificios públicos.
Para los interesados en arqueología e historia romana, este tipo de descubrimientos muestran que todavía hay mucho por descubrir a pocos kilómetros de ciudades que recorremos habitualmente. Un teatro que define la importancia de una urbe romana vuelve a hablar después de más de tres décadas en silencio.