23 mayo, 2024

Muchos riesgos en el trabajo son evidentes, como los objetos filosos, los pisos resbalosos y los líquidos calientes. Otros riesgos, como los movimientos repetitivos y las sustancias químicas, pueden estar ocultos. En ocasiones es difícil darse cuenta si el dolor en los brazos, manos o espalda fue causado por los movimientos repetitivos en el trabajo. También puede ser difícil darse cuenta si una enfermedad que padece fue causada por las sustancias químicas en el trabajo.

Es importante tener conocimiento de todos los distintos tipos de riesgos con los cuales hay que tener cuidado en el trabajo, tanto los que son evidentes como los ocultos. Los riesgos en el lugar de trabajo se pueden separar en distintas categorías, por ejemplo, riesgos de seguridad, riesgos químicos y biológicos, y otros riesgos para la salud, como el ruido, el calor y la radiación, que no entran en las dos primeras categorías

Este trabajo se enfocará en los riesgos a los cuales se ven expuestos los trabajadores en cadenas de comida rápida. Tanto los que se encargan de la cocina, como de la atención al cliente.

Los empleados están expuestos a una gran cantidad de riesgos físicos, por ejemplo, carga térmica por las elevadas temperaturas que padecen frente a la parrilla (u horno), por estos aparatos para cocinar también pueden sufrir quemaduras como también por las freidoras.

Pueden generarse un accidente en caso de que algún trabajador resbale a causa de que el piso esté mojado o exista algún derrame de aceite. El habitual espacio reducido en el sector de trabajo puede traer como consecuencia también golpes contra los muebles, aparatos y compañeros.

Y por último un riesgo muy común viene del lado psicosocial, que es el estrés que pueden sentir los trabajadores al realizar muchas tareas en un escaso periodo de tiempo que puede generar ansiedad y frustración, lo que lleva al empleado a trabajar con inseguridad y a ser propenso a sufrir, o generar, accidentes.

Frente a estos riesgos las medidas a llevar a cabo son las siguientes: Se debe realizar una entrega de elementos de protección personal correspondientes, tanto de guantes, botas y delantales en el sector de cocina para evitar cualquier tipo de derrame que genere quemaduras. Los empleados deben ser capacitados sobre el uso de los elementos mencionados y se debe realizar un control de que los estén utilizando para evitar cualquier tipo de imprudencia.

En caso de el derrame de aceite o que el piso esté húmedo por haberse realizado previamente una limpieza, se debe avisar a los compañeros y señalizar el sector con un cartel de prevención.

Finalmente, para eliminar o reducir el estrés de los trabajadores, se debe llevar a cabo una rotación de los puestos de trabajo.